16/07/2026
Hay una pregunta que me hacen desde hace años… ¿Por qué Piskuinos?
Y la respuesta nunca fue solo un nombre.
Desde chica me gustó crear. Inventar, imaginar, transformar espacios. Nunca imaginé que esa pasión terminaría convirtiéndose en mi trabajo y mucho menos que me regalaría una profesión que amo profundamente.
Pero Piskuinos nació mucho antes de convertirse en una marca.
Nació por amor.
Primero fue Todo Deco Piskuinos, un nombre que llevaba dentro a quienes son y fueron mi mundo. Mi hijo Benjamín, mi compañero de vida más importante. Y Buffy, mi Piskuina. Mi compañera de cuatro patas, mi inspiración, mi cable a tierra.
El día que ella se fue sentí que una parte de mí también se había ido. Justo en ese momento empezaban a llegar mis primeros trabajos. No tenía fuerzas para seguir, pero cada vez que me sentaba a crear sentía una paz difícil de explicar. Era como si ella siguiera acompañándome en silencio, como siempre lo había hecho.
Por eso cada decoración tuvo, desde el primer día, una parte de mi corazón.
Con los años crecimos. Aprendí, cambié, evolucioné y entendí que mi trabajo ya no era solo decorar fiestas. Era diseñar escenarios para los recuerdos más felices de una familia.
Y así, Todo Deco Piskuinos también evolucionó para convertirse en Piskuinos Event Designer.
Cambió el nombre.
Cambió el logo.
Cambiaron los diseños.
Pero hay algo que nunca cambió.
Sigo siendo yo.
La que piensa cada detalle como si fuera para alguien que ama.
La que puede pasar horas buscando el tono perfecto de un color.
La que se emociona cuando una mamá ve terminada la decoración y sonríe.
La que todavía siente que crear es la forma más linda de decir “te quiero” sin palabras.
Porque Piskuinos nunca fue solo un emprendimiento.
Siempre fue una parte de mi historia.
Y gracias a cada familia que me abrió las puertas para que esa historia también forme parte de sus recuerdos. 💕