02/05/2018
Estimados clientes y amigos:
Tras 9 años acompañados por ustedes, queremos contares que hoy nos toca culminar un ciclo.
Tenemos la enorme gratificación de haber generado lazos estrechos, duraderos, que seguiremos cultivando, y que se han basado nada más y nada menos que en la confianza mutua.
Es por eso que no podríamos culminar esta etapa sin agradecerles a todos quienes formaron parte de este emprendimiento: a nuestros clientes de tantos años, que confiaron en nosotros a la hora de festejar sus cumpleaños, aniversarios, casamientos, o las fiestas de sus empresas eligiéndonos para celebrar momentos por demás significativos, y de los que seguramente seguirán disfrutando al volver sobre cada foto.
De ustedes siempre hemos recibido palabras de agradecimiento, de gratitud y felicitaciones, que no pueden no llenarnos de orgullo y reafirmar la filosofía con la que siempre hemos trabajado: comprometidos con lo que hacíamos, buscando siempre los mejores estándares de calidad, intentando interpretar sus inquietudes con la mayor asertividad, estando atentos a cada detalle y transmitiendo en cada fiesta la alegría con la que trabajamos.
Haber trabajado mucho y hacerlo de la mejor manera posible, fue sin duda la clave para que con tantos de ustedes nos reencontráramos año tras año.
De la misma manera, y con un especial afecto, queremos agradecerle a cada una de las personas que trabajaron formando parte de Espacio Lamas. Les agradecemos porque lo han hecho maravillosamente, porque han sido incondicionales, y porque las largas jornadas compartidas siempre se tornaron en momentos de absoluto disfrute.
Cerramos un ciclo, profundamente emocionados, orgullosos, habiendo aprendido mucho y principalmente, habiendo hecho lo que nos gustó, lo que disfrutamos, y lo que volveríamos a hacer, exactamente de la misma manera si volviéramos 9 años atrás.
Hoy nos aguarda un nuevo proyecto, del que estamos asentando los primeros cimientos, y en el que confiamos tanto como en su momento confiamos en Espacio Lamas.
Un afectuoso saludo y a las órdenes siempre!
Denise y Pablo Bronstein