31/01/2026
Mil pretendientes tuve en mi vida, elegantes, con dinero jovencitos; abogados, ingenieros, doctores y hasta banqueritos. Todos con traje y perfume, como en desfile de galanes, pero elegí a uno, mi amor, para toda la vida.
¿A cuántas no les ha pasado? Que entre tantos guapos, al final uno se ha quedado en nuestras vidas. No por corbata ni por dinero, sino por amar de verdad.