29/05/2026
El baño es el único cuarto de tu casa que las visitas usan solas. Y en esos cinco minutos, lo evalúan todo.
LO QUE NOTAN EN TU BAÑO:
El olor — Lo primero que entra con ellos. Humedad, drenaje o encierro dicen todo. Un aromatizante o ventilación fresca cambia la experiencia completa.
El espejo — Las manchas de pasta y las salpicaduras de agua se ven desde la puerta. Un paso rápido con papel periódico seco lo deja sin huellas.
El excusado — La taza por dentro, los bordes por fuera y el asiento. Limpio y con tapa abajo es el mínimo. El sarro o las manchas no pasan desapercibidos.
El lavabo — Las costras de jabón, el anillo de sarro y las llaves manchadas hablan igual que el excusado. Seco y sin residuos dice que alguien se ocupa.
El piso — Cabellos, agua estancada o suciedad en el piso se ven de inmediato. Un trapito antes de que lleguen lo resuelve en minutos.
Las toallas — Arrugadas en el piso o colgadas sin orden hacen mal efecto. Dobladas o bien acomodadas, aunque no sean nuevas, dan imagen de cuidado.
El jabón — Una pastilla gastada hasta el filo o el dispensador vacío da mala impresión. Jabón presente y presentable es lo mínimo que esperan.
El papel de baño — No haberlo es el descuido que las visitas no olvidan. Un rollo de repuesto a la vista basta para no pasar el momento.
El orden de la repisa — Productos encimados, cepillos de dients a la vista y frascos sin orden dicen que el baño no se preparó para nadie. Poco y acomodado se ve limpio.
El baño no tiene que ser bonito — tiene que estar listo.