15/04/2021
Generalmente hablo mucho de esto en mis clases y talleres, cuando tocamos el tema de nuestra ciclicidad y las estaciones que atravesamos las mujeres cada mes. Cómo es que este invierno o muerte llega y nos lleva energéticamente hacia adentro.
Parte de ti muere mes a mes para poder dar paso al nacimiento, volver a comenzar y nuestro cuerpo fisiológicamente elimina, muere, deja ir.
Estos últimos meses comencé a conciencia a vivir mi propio ritual de muerte. En realidad esto inició inconscientemente desde que comenzó mi embarazo ,desde que te haces la idea de que serás madre. Es una estación muy similar a la que ya vivimos y llegar a esta fase con previo conocimiento me ha ayudado muchísimo a entender y lidiar mejor con las sensaciones y emociones que voy viviendo día a día a medida que el momento de mi parto se acerca.
Comienzo por soltar, y es difícil hacerlo, muchas noches tuve ganas de llorar, estar de luto, despidiéndome de “algo” o alguien. Una sensación muy similar realmente a cuándo un ser querido se va. Al inicio me confundió un poco, porque cómo puedo sentirme tan mal si estoy a punto de convertirme en madre? Y sé que muchas de ustedes no se han atrevido a hablar de esto antes… Sucede antes y después del nacimiento muchas veces.
Solemos invalidar lo que sentimos y auto flagelarnos por no sentir felicidad y emoción extrema.
Es un proceso, efectivamente una muere, estas dejando, despidiéndote de aquella mujer que has sido todo este tiempo, te despides de las viejas creencias, ideas, formas de pensar, formas de ver y vivir la vida. Esa mujer se esta yendo. A medida que te acercas a tu parto aquella mujer se va desvaneciendo, agonizando, muchas veces resistiendo, pero finalmente llega poco a poco el momento de irse.
Hay muchas mujeres que hoy en día saben de esto y lo comentan, lo hablan, pero es real. Es una vivencia, es un ritual, no es solo al parir, como repito, viene desde antes. Y es un proceso duro de aceptar y que tenemos que aprender a darnos el espacio para vivirlo y aprender a trabajar las cosas que nos pueden bloquear. Muchas veces por nuestras experiencias, miedos temores, nos cuesta mucho trabajo. Aprendamos y trabajemos, solo así llega el momento de decir bueno, estoy lista. Estoy lista para dejarte ir y volver a nacer. Aquella mujer habrá mu**to y habrá nacido una nueva mujer: madre.