17/09/2026
Queridos hermanos y hermanas oyolinos:
Como Junta Directiva, queremos dirigirnos a ustedes con mucha sinceridad, transparencia y, sobre todo, con cariño y respeto.
Sabemos que el retraso de nuestra fiesta del Señor de la Exaltación ha generado molestias, comentarios y diferentes opiniones. Lo entendemos, porque todos esperamos con mucha ilusión nuestras celebraciones, que forman parte de nuestras tradiciones, nuestra identidad y ese sentimiento que nos une como comunidad.
Este año, además, nos tocó enfrentar una situación que nadie esperaba. Aproximadamente un mes antes de nuestra fiesta, nuestros queridos Cargotes, por motivos relacionados con su salud, tuvieron que dar un paso al costado de manera imprevista y dejar temporalmente esta responsabilidad en manos del Centro y de su Junta Directiva.
Queremos decirlo con mucho respeto y cariño: comprendemos plenamente que la salud está primero y que esta decisión no fue sencilla para ellos. Nadie elige atravesar una situación así, y como hermanos oyolinos nuestra primera reacción debe ser acompañar, comprender y desearles una pronta recuperación.
Ante esta situación, nuestra Junta Directiva asumió el reto con mucho amor y compromiso. No porque fuera fácil, sino porque entendimos que nuestra fiesta y nuestra tradición no podían quedar desamparadas. Nos pusimos manos a la obra, reorganizamos actividades, buscamos alternativas, coordinamos y empezamos a asumir responsabilidades que, en principio, no estaban contempladas de esta manera.
Y mientras intentábamos sacar adelante nuestra celebración, también tuvimos la responsabilidad de continuar con un proyecto muy importante para nuestra institución: la instalación del ascensor, una obra que beneficiará a toda nuestra comunidad.
La decisión de postergar nuestra fiesta no fue tomada por comodidad ni por falta de compromiso. Fue una decisión difícil que tuvimos que asumir ante una serie de circunstancias que se fueron presentando y que estuvieron, en gran medida, fuera de nuestras manos.
Lamentablemente, además, factores externos y las condiciones climáticas en Asia, lugar donde se fabrica la estructura del ascensor, ocasionaron retrasos en los trabajos de la empresa encargada. Esta situación nos obligó nuevamente a reorganizar nuestros tiempos y actividades.
Sabemos que no todos tienen por qué estar de acuerdo con las decisiones tomadas, y respetamos cada opinión. Solo pedimos que podamos mirarnos con un poco más de comprensión y recordar que detrás de cada actividad, cada coordinación y cada decisión hay personas que están dedicando su tiempo, esfuerzo y cariño a nuestra institución.
Quizás desde afuera algunas cosas parezcan sencillas, pero quienes estamos involucrados sabemos todo lo que implica organizar una celebración, conseguir recursos, coordinar proveedores, asumir responsabilidades y, al mismo tiempo, sacar adelante una obra para nuestro local.
Nuestra Junta Directiva también puede equivocarse, porque somos humanos. Pero queremos que tengan la tranquilidad de que cada decisión ha sido tomada pensando en el bienestar de nuestra institución y de todos ustedes.
Y hoy queremos compartir con ustedes una noticia que nos llena de esperanza:
Nuestra fiesta del Señor de la Exaltación ya tiene nueva fecha.
VIERNES 9 Y DOMINGO 11 DE OCTUBRE DE 2026
Después de todas las dificultades que hemos atravesado, queremos reencontrarnos, celebrar nuestra fe y mantener viva nuestra tradición. Será una oportunidad para volver a abrazarnos, compartir como hermanos y demostrar que, aun en los momentos difíciles, los oyolinos seguimos unidos.
La fiesta puede esperar; nuestra fe, nuestras tradiciones y nuestra unión siguen intactas.
Sigamos teniendo esperanza. El ascensor llegará a concretarse, nuestra fiesta volverá a celebrarse y esperamos que, cuando llegue ese momento, podamos encontrarnos nuevamente para compartir, celebrar y abrazarnos como la gran familia oyolina que somos.
Hoy más que nunca necesitamos estar unidos, escucharnos y comprendernos, no enfrentarnos.
Gracias de corazón a quienes comprenden, a quienes apoyan, a quienes colaboran y también a quienes tienen una opinión diferente y saben expresarla con respeto. Todos podemos pensar distinto, pero podemos seguir caminando juntos por el amor que tenemos a nuestra tierra y a nuestras tradiciones.
Y especialmente queremos agradecer a nuestros queridos Cargotes por todo lo que hicieron y por la confianza depositada en el Centro durante este momento. Deseamos de corazón que puedan recuperar pronto su salud y que sepan que esta también es su casa, su familia y su tradición.
Nosotros seguiremos haciendo nuestro mejor esfuerzo para que, pese a las dificultades, nuestra celebración pueda salir adelante y nuestra institución continúe creciendo.
Seguiremos trabajando. No nos rendiremos.
Porque todo este esfuerzo no es por una persona, ni por los Cargotes, ni por una Junta Directiva.
Es por nuestro querido Oyolo, por nuestra institución, por nuestras tradiciones y por las generaciones que vienen.
Con cariño, respeto y esperanza,
La Junta Directiva