18/06/2017
Orgullosas también de pertenecer a esas pocas empresas responsables donde lo primordial es la calidad y salud de nuestros clientes y no la cantidad que podamos ganar. Compartimos, aplaudimos y difundimos este mensaje.
*Fuente: Rosa Pastel Pasteleria
¿Qué leche debo usar para mis pasteles?
Cuando el escándalo de las leches estalló, solo pensé: "Y esto que aún no se enteran de que la crema chantilly que comen en el 80% de las pastelerías, no es crema de leche sino aceite vegetal batido con saborizantes y azúcar"
Me pregunto cómo reaccionaría el público si los que procesamos alimentos, llámense restaurantes, pastelerías, cafeterías, cevicherías, panaderías, etc, etc, estuviéramos obligados a declarar lo que contienen nuestros productos.
Cómo reaccionaría el público a quien le debemos todo, si supiera que más del 80% de negocios juega el juego de vender crema chantilly que no es crema de leche, café que no es café sino caramelina quemada, chocolate que no es chocolate sino manteca vegetal con saborizantes, harina integral que no es harina integral sino harina teñida con más caramelina, rellenos de 'fruta' que en realidad son pectina con esencia, y así la lista continúa y es casi interminable.
¿Qué leche debo usar para mis pasteles?
Es la pregunta que más de una alumna me ha hecho estos últimos días, dada la polémica de las leches que no son leche.
La respuesta es: "la que desees"
Las marcas que son leche pura son ya conocidas: Vigor, La Molina, Vacas Felices, Piamonte, Danlac, etc.
El cliente nunca sabrá si usaste leche de buena calidad o no, y ahí entra el tema de la ética profesional. Como siempre digo: "La calidad es hacer las cosas bien aunque nadie esté viendo"
Por suerte, estamos entrando a una era en la que al cliente le gusta estar informado, la publicidad que dice las cosas a medias o exacerba virtudes, ya no es atractiva.
Si estuviéramos obligados a declarar lo que contienen nuestros productos, pocos negocios quedaríamos en pie, y digo quedaríamos con orgullo, ya que pertenecemos a ese 20% que elige deliberadamente ganar mucho menos pero ofrecer un producto de primera y dormir con la conciencia tranquila.
¿Y porqué elijo comprar leche de verdad y hacer chantilly de verdad y ofrecer café de primera si voy a cobrar igual que los demás y ganar menos?:
- Porque así me criaron, me acostumbraron a no vender gato por liebre, a no darle a otros lo que no me gustaría que coma mi propia familia.
Felicito a mis alumnas que se preocupan por darle lo mejor a sus familias y a sus clientes y felicito también a los clientes que se preocupan por buscar calidad, que irónicamente en un país con "cultura gastronómica", es lo que menos abunda.