22/01/2026
🇨🇱 En Chile, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) publicó un informe que muestra un dato sorprendente: cerca del 40% de quienes estudian una carrera universitaria termina con retorno económico negativo.
En otras palabras: trabajan, pero no recuperan lo que gastaron estudiando.
No es política. No es ideología. Es matemáticas. Y ocurre en un país con mejores salarios, menor informalidad y mejor educación que el Perú. Y,
aun así, tienen egresados sobrecalificados, trabajando fuera de su profesión, intentando justificar una elección que no rindió.
🇵🇪 El informe no habla del Perú, pero sería ingenuo pensar que aquí el resultado es distinto. Con un mercado laboral más informal, ingresos aun más bajos y una oferta educativa que sigue creciendo, aunque el empleo no lo haga; estudiar en este país deja de ser automáticamente una inversión y empieza a parecerse a una apuesta.
Durante años, se repitió que “estudiar siempre vale la pena”. Sin embargo, cuando estudiar significa deuda, salarios bajos y trabajos que no requieren título, esa idea deja de ser consejo y se convierte en mentira.
TOTAL, repetirla no cuesta nada. El costo lo asumen los jóvenes que la siguen creyendo.
Fuente: Jéssyca Gema