14/03/2014
Es muy común que los niños no deseen asistir a la escuela y lo manifiesten con llanto en la puerta del colegio. Esto puede suceder por distintas razones:
Porque se separan de sus padres.
Aún no entienden por qué se les deja en un lugar extraño.
No saben que se divertirán y conocerán a muchos amigos.
No conocen a los maestros.
No son el centro de atención.
Recuerda que los niños viven en el presente y no entienden bien qué es el futuro. Como padres, es nuestro deber ayudarlos a comprender lo que pasará y las razones por las que es importante que asistan a la escuela.
¿Qué hacer?
Antes de que empiece el ciclo es escolar te recomendamos llevar a tu pequeño al colegio para que lo conozca y, si es posible, se familiarice con su maestra.
Recuerda que el descubrimiento de ese mundo totalmente nuevo debe ser progresivo y cada niño tiene un ritmo diferente.
Es muy importante que estés convencido de que esta nueva etapa será muy benéfica para tu hijo, de lo contrario podrías transmitirle inseguridad.
Es lógico que existan sentimientos, temores y dudas, lo importante es que sientas mucha confianza y mantengas la serenidad.
Cumple tus promesas, si dices que llegarás a una hora en específico, tu pequeño tendrá confianza y se sentirá más tranquilo. No le ofrezcas lo que no cumplirás, por ejemplo: “Voy a estacionar el carro y regreso”. Una vez que se sienten engañados es más difícil que vuelvan a confiar en nosotros.
Son mejores las despedidas cortas. Dile “adiós” con una gran sonrisa y promete que lo verás más tarde.
Pedir cosas a los profesores que tú no puedas hacer como darle una medicina o quitarle un juguete creará mayor disgusto en los niños a la hora de ir a la escuela.
Pedir a apoyo a su maestra y compañeros dará a tu hijo mayor confianza y seguridad. Si lo ven triste, que todos le ayuden cantando una canción o iniciando un juego.
Los expertos recomiendan que le des a tu hijo algún objeto pequeño que le recuerde su hogar, así podrá tocarlo durante el día.
Explícale que todos los niños deben asistir a la escuela, que papá y mamá también lo hicieron, conocieron a muchos amigos y se divirtieron en grande.