16/03/2026
✨️"Hola, necesito unas flores". 💛🌼🐝✨️
Aún recuerdo ese mensaje que recibí una noche de septiembre del 2025, una época en que sentía que el tiempo conspiraba en mi contra y luchaba por armar mi agenda con semanas de anticipación para la temporada especial de flores amarillas de Septiembre.
Mi instinto de florista se activó al instante y con los dedos aún manchados de polen, tecleé una respuesta rápida:
“Hola, ha escrito a Ángel Floristería
¡Con mucho gusto podemos ayudarle con eso!, ¿Para qué ocasión las necesita?”
En ese momento no lo sabía, pero este no era un pedido común. Detrás de esas palabras se escondía la historia de Javier, un hombre que llevaba tres meses separado de su esposa y buscaba desesperadamente una forma de recuperarla, pero no encontraba un motivo como excusa para poder enviarle un ramo de rosas, porque su cumpleaños coincidía con el inicio de la primavera y él necesitaba expresar sus sentimientos cuánto antes. Y me preguntó: “¿Qué me recomienda usted?” 🌻🐝
Leí sus mensajes tres veces, sintiendo su vulnerabilidad y la gran necesidad de reconectarse con su esposa. En mi mente, ya veía el ramo perfecto: algo más sutil, más esperanzador. Mis dedos volaron sobre el teclado, tejiendo una respuesta que fuera puente entre su dolor y su deseo:
"Motivos para enviar flores sobran, pues a las mujeres nos fascinan. Pero le recomendaría que la sorprenda este 21 de septiembre con un arreglo floral de flores amarillas que es tendencia en las redes y le puedo asegurar que ella estará muy contenta de recibirlas. Representan alegría, amistad renovada... y el inicio de la primavera, donde todo renace de nuevo. El amor que brilla con calidez, como el sol que anuncia un nuevo comienzo."
Hubo una pausa eterna —o eso me pareció— cuando de repente me llegó su respuesta:
"Acepto. Suena perfecto. Me gustaría que le ponga una dedicatoria que diga... “Con este ramo, quiero decirte que te amo, no sabes lo mucho que te extraño. Eres lo más lindo que la vida me regaló, por favor volvamos. Att: Tu Gordito”. 🥰✨️
Llegó el gran día y desde la madrugada procedí a armar el ramo con suma delicadeza y prestando cuidado a cada detalle, ya que mi agenda estaba saturada y para poder cumplir lo armé desde muy temprano.
Las rosas radiantes entrecruzadas, adornadas con nubecitas para suavizar el mensaje. Cada pétalo parecía susurrar promesas de reconciliación.
El 21 de septiembre muy temprano por la mañana, Javier me escribió: “¿Ya se entregó? No puedo despegarme del teléfono”. "Sí, ya está en sus manos, don Javier, espero que todo salga bien” le dije y adjunté una fotografía de su esposa sosteniendo el ramo.
Luego de esto no supe más de ellos, pasaron los días, las semanas y los meses y no tenía noticias, sin embargo, la duda siempre estaba en mi mente. ¿Habrían funcionado esas flores amarillas? ¿O se marchitaron junto a un amor que no pudo ser? ✨️
Hasta que una mañana de Marzo, mi teléfono vibró de nuevo, y para mi sorpresa: ¡Era Javier!
"Quiero un ramo de flores amarillas para de mi esposa", escribió. Y antes de que pudiera preguntar, añadió: "No sé si aún recuerde, pero hace unos meses yo le encargué un arreglo floral para mi esposa, ¿Lo recuerda? Le comento que al día siguiente que recibió el ramo, ella me escribió un mensaje que nos viéramos. Llegué con el corazón en la garganta, y allí estaba ella, con las flores en la mano, pétalos amarillos esparcidos por el viento. Hablamos durante horas, limamos asperezas que ni sabíamos que sangraban tanto y volvimos. Más fuertes que nunca".
Es un placer inmenso, para mí ser la tejedora invisible de estos hilos de amor y ser cómplice de momentos que no se desvanecen con el tiempo, sino que se guardan en la memoria como fragancias eternas: el aroma de un amor que, gracias a unas bonitas flores, encontró su camino de regreso a casa. 🌹💛
"¡Me alegro tanto que hayan solucionado su situación!" - le dije y procedí a agendar su nuevo pedido, esta vez, para seguir con la tradición de flores amarillas de la primavera de Marzo. 💛✨️🌻🐝