20/09/2018
Exposición FUEGO: Arte y tradición.
LA PIROTECNIA EN VALLE DE GUADALUPE.
Familia Jordán y Cruz Jordán. Cohetería la Ceja.
Ven y visítala del 18 al 27 de Septiembre en el centro Cultural Valle.
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La vida de un hombre incide en la historia de los pueblos, por sus obras, así la historia de una familia y su quehacer artesanal se ha incluido en la memoria de éste nuestro pueblo Valle de Guadalupe. Las paz de la vida pueblerina de antaño y la tranquilidad que nos es posible disfrutar en medio de una época llena de sonidos y ruidos, se ve interrumpida para la algarabía de las fiestas en éste pueblo, iniciando el 15 de septiembre, luego noviembre para culminar en enero en la fiesta patronal; estos momentos de encuentro de los ausentes, de las parejas que se enamoraron en una de tantas fiestas religiosas (131) o (120)… se engalanaron con espectáculos pirotécnicos que se gestan en las manos y el conocimiento de los artesanos de ésta tradición legendaria. Los 15 de septiembre se pinta con fuego el oscuro cielo, que como un ramo de crisantemos se expanden intermitentes en el cielo.
Sabemos horas aproximadas y también el inicio o fin de un evento religioso o cívico cuando se acompaña de un conjunto de cohetes al llegar la peregrinación a la parroquia, bajando por la calle Iturbide, sabemos por las luces que se ha dado el grito y hasta que se escucha la campana al final rebotando sobre el hierro. El 01 de septiembre sabemos que la peregrinación al trigo, se ha iniciado. Las muchachas tenían como hora fija para regresar a casa “cuando se termine el Castillo”, el elevarse de la coronita era el momento de la despedida y quizá de robarle un beso.
Las fiestas religiosas están llenas de símbolos entre ellos la alegrías de los cohetes, y las luces; que algunos les generan miedo, a otros expectación, otros como se maravillan de escuchar al son de. Guapango de Moncayo un espectáculo que sobre la presidencia Municipal se ejecuta. El Castillo no es sólo una obra de arte en la que la habilidad del artesano y la ciencia se unen para un espectáculo, tan colorido y grande como lo permita la creatividad de quien lo elabora o bien la bolsa del que lo paga.
El castillo es un espectáculo visual, pero también es una ofrenda, en la que se plasman formas naturales y artificiales. Imágenes litúrgicas, religiosas o paganas.
La Pirotecnia artes de trabajar con el fuego, es una actividad difícil no sólo en cuanto a su elaboración y conocimientos para lograrla, sino también en cuanto a la reglamentación al respecto del uso de la pólvora, que también ha cobrado vidas. .
No podríamos hablar de la historia de Valle de Guadalupe, y en particular de sus artesanos y sus fiestas, sin mencionar a la familia Cruz Jordán, porque son ellos quien hasta el día de hoy han sabido mantener el conocimiento, la habilidad y sobre todo el gusto por este legado que les ha sido dado de una generación a otra. La riqueza inmaterial de ésta tradición, está en constante peligro por los procesos de cambio generacionales. Es por eso que las autoridades culturales tenemos la tarea de resguardar y promover el conocimiento, el aprecio y la conservación de actividades como ésta.
Valle de Guadalupe es uno de los dos únicos municipios de la Región Altos que tiene viva está actividad. Por eso hemos querido invitar a mostrar ésta admirable labor que se realiza, dentro de un taller, y que percibimos sólo le brillantes de los colores por la luz y el fuego, pero desconocemos en mucho lo laborioso de un castillo. Un pontón de varas de carrizo cortadas, amarradas por cientos y miles de hilos para dar la estructura que oculta a los ojos de los espectadores, hoy podemos ver al desnudo; lo mismo que nos adentramos en los materiales, las herramientas, los nombres de cada una de las piezas que constituyen de manera individual y en su totalidad el gran espectáculo de pirotecnia hecha en Valle de Guadalupe.
Agradezco a Juan Manuel Cruz, quien a nombre de la familia ha estado cerca apoyando las iniciativas que se le han presentado para hablar y en este caso para exponer en éste espacio. De igual manera los colaboradores del taller que han montado esta exposición y que han estado trabajando a marchas forzadas en medio de un mes con mucho trabajo para poderla inaugurar hoy. Es un gusto que podamos inaugurar esta exposición, algo que habíamos imaginado, detener la mirada para observar, el maravilloso mundo que subyace debajo de una imagen en movimiento que encendido pasa tan veloz como el tiempo, pero que no ha hecho mella en la labor artesanal de ésta familia de Vallelupenses.
JLBC