31/03/2020
Hola amigos:
- Doctor, fíjese que Margarita le dio un trago a la botella de "cloralex"...
- Doctor, Tomasito se comió el gel antibacterial...
- Doctor, Margarita se tragó la medicina para la próstata de su abuelo...
- Doctor, Tomasito se cayó del ropero y trae un chichón en la frente... ¿Le mando foto?
Amigos: el encierro en casa, está visto, incrementa los accidentes. Estas llamadas son reales y las recibí en este fin de semana.
Lo que menos queremos ahora son accidentes y tener que ir al hospital. No me quiero imaginar un niño con un traumatismo grave en una sala de urgencias abarrotada de pacientes con COVID 19 y médicos desesperados. Evitémoslo, a toda costa.
Les pido especial precaución con:
* Pilas de botón. Una de esas pilas en manos de un niño menor de cinco años acabará casi siempre siendo deglutida. Es una urgencia de vida o muerte. Evítalo, pues probablemente no habrá nadie que pueda atenderte.
* Sosa cáustica, potasa, destapa caños o líquidos para limpiar el horno. Son cáusticos. Si tu nene se los traga vendrá una historia de terror y en estos tiempos peor.
* Medicamentos en general. No dejes ninguno al alcance de los niños.
* Golpes y caídas. Los de la cabeza son los más peligrosos. Asegúrate de que no trepen en los muebles (sí, claro que lo harán si te descuidas) y de que no brinquen en las camas.
Créeme que antes de las pantallas había mil formas de entretener a los niños en casa. Juegos de mesa, libros, canciones, bailes, etc. Ponlos a inventar historias, a contar sus propios cuentos, haz un teatro improvisado, armen rompecabezas, enséñales a jugar ajedrez o jueguen damas chinas, no sé, improvisa.
Les juro que no quiero estar en urgencias con un niño intoxicado con los ansiolíticos de su mamá.
¡Saludos!