23/11/2023
La historia de Adela Velarde Pérez
Adela Velarde originaria de Ciudad
Juárez, Chihuahua, tenía sólo catorce años cuando salió de su casa para alistarse junto con otras jóvenes norteñas en la Cruz Blanca Constitucionalista formada por Leonor Villegas, según relata la misma Leonor; en Chihuahua cuando se encontraba realizando el recorrido por los hospitales se acercó a ella una jovencita muy bella diciéndole: “Señora, yo quiero servir en sus filas”. A partir de ese momento estuvo atendiendo heridos y siguió con la brigada hasta su llegada a la capital en 1914. Fue el sargento Antonio del Río Armenta perteneciente a las tropas de Villa quien enamorado de Adela le compone la canción "La Adelita ". El corrido original sólo tenía
tres estrofas:
"Popular entre la tropa era Adelita,
la mujer que el sargento idolatraba,
porque a más de ser valiente era bonita
que hasta el mismo coronel la respetaba.
Y si Adelita se fuera con otro,
la seguiría por tierra y por mar;
si por mar, en un buque de guerra,
si por tierra en un tren militar.
Si Adelita quisiera ser mi esposa,
si Adelita fuera mi mujer,
le compraría su vestido de seda
para llevarla a bailar al cuartel"
Adelita y Antonio tenían planes de boda, además querían integrarse a la brigada del general Manuel W. González. Ella siempre en la Cruz Blanca y él defendiendo su patria. Lamentablemente el sueño no pudo realizarse ya que su amado Antonio murió acribillado en el cumplimiento del deber en Torreón. Terminada la Revolución Mexicana Adelita llegó a la Ciudad de México donde se empleó como mecanógrafa en la administración de correos número uno.
Por esos años la buscó el Coronel Alfredo Villegas quien es por cierto el personaje que se menciona en la canción: "Hasta el mismo Coronel la respetaba...". En 1965, Adelita llegó a la Ciudad del Río, Texas; para contraer su primer y único matrimonio con el Coronel que era viudo. Adelita muere el 4 de septiembre de 1971 en Texas, muy lejos de la patria por la que luchó y en donde perdió al amor de su vida.
"...y si Adelita quisiera ser mi esposa
le compraría un vestido de seda,
para llevarla a bailar al cuartel..."