Que hacer en Tequis 2022

Que hacer en Tequis 2022 Hola Comunidad de Tequisquiapan y sus alrededores. Esta página fue creada para que en un solo lugar te puedas enterar de los eventos y que hacer en Tequis.

25/07/2026

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25/07/2026
Hola Comunidad, Los esperamos este Domingo 5 de Julio en el Bazar Sustentable de Proyecto Horizonte de 11 a 5pm. Habra r...
03/07/2026

Hola Comunidad,

Los esperamos este Domingo 5 de Julio en el Bazar Sustentable de Proyecto Horizonte de 11 a 5pm.

Habra ropa para todos, juguetes, artículos para el hogar, y mucho más.

Si les interesa participar como expositores todavía hay lugar. En las imágenes viene el teléfono, tiene un costo de $50 pesos.

*También habrá un espacio se reciclaje ♻️ de residuos electrónicos (cables viejos, extensiones, etc)*, para aquellos que les gusta ayudar al medio ambiente.

Ubicación 📍
Calle Acueducto esquina Matamoros, a una cuadra del panteón. Tequis, Centro.

03/07/2026

NO ME ESTABA MURIENDO JUNTO AL CAMINO. EL TERROR HIZO QUE MI CUERPO HICIERA DE MU**TO PARA QUE DEJARAS DE ACERCARTE.

Me viste tirado de lado.

Con la boca abierta.

Los ojos medio perdidos.

El cuerpo inmóvil.

Tal vez hasta un poco de baba.

Tal vez un olor desagradable.

Y pensaste:

“Está rabioso.”

“Lo envenenaron.”

“Ya se está muriendo.”

“Hay que rematarlo antes de que se levante.”

Pero yo no me estaba muriendo.

Estaba haciendo lo único que mi cuerpo supo hacer cuando creyó que ya no había salida.

Soy un tlacuache.

Y no siempre gano corriendo.

No tengo garras enormes para pelear contigo.

No soy rápido como un conejo.

No salto como un gato.

Muchas noches me muevo despacio, buscando fruta caída, insectos, huevos, pequeños animales o restos de comida cerca del monte, de los huertos, de los caminos y de los pueblos.

Y cuando algo me descubre demasiado cerca, primero intento huir.

Pero si me cierras el paso…

si me alumbras…

si me gritas…

si me acorralas con una pala, una escoba o un palo…

mi cuerpo puede caer en otra defensa.

Una defensa que desde fuera parece muerte.

No parece una batalla. Pero lo es.

Porque yo no decido hacerlo como quien actúa una escena.

No me “hago” el mu**to por diversión.

El miedo me apaga.

Mi cuerpo se pone rígido o flojo.

La boca se abre.

La lengua puede asomarse.

Puedo soltar saliva.

Puedo liberar un olor fuerte.

Y quedarme inmóvil durante bastante tiempo.

No para engañarte con inteligencia humana.

Sino porque, para muchos depredadores, un cuerpo inmóvil, maloliente y sin reacción deja de parecer una presa deseable.

Eso puede salvarme en el monte.

Pero contigo, muchas veces me condena.

Porque tú me ves así…

y crees que confirmas lo peor.

Que estoy enfermo.

Que soy peligroso.

Que ya “de todos modos” me voy a morir.

Entonces llega la piedra.

La pala.

El agua.

El intento de arrastrarme con algo para tirarme lejos.

Y lo más triste es esto:

cuando por fin me golpeas, yo ni siquiera estaba atacando.

Ni siquiera estaba persiguiéndote.

Ni siquiera podía explicarte que el cuerpo quieto que te daba miedo…

en realidad estaba paralizado por el miedo que tú me dabas a mí.

Eso es lo más cruel de esta defensa.

Nació para darme una última oportunidad.

Pero frente a las personas, muchas veces se convierte en la razón por la que no me la dan.

Yo no llegué junto al camino porque quisiera asustarte.

Tal vez seguía el olor de una guayaba caída.

Tal vez buscaba insectos en la orilla húmeda.

Tal vez cruzaba entre dos fragmentos de vegetación.

Tal vez había salido más temprano porque el calor de la noche me permitía moverme mejor.

Y entonces tu luz me encontró antes de que yo encontrara un hueco donde esconderme.

Si ves un tlacuache inmóvil, con la boca abierta y aspecto de “mu**to”, no lo golpees y no lo remates.

Dale espacio.

Baja la luz.

Aleja a curiosos y mascotas.

No intentes tocarlo ni comprobar con la mano si “sigue vivo”.

Muchas veces, si se siente seguro, terminará recuperándose y se irá por sí mismo.

Solo si tiene sangre visible, fracturas, moscas, heridas graves o fue atropellado, contacta a rescate de fauna o a una autoridad ambiental.

Porque yo no me estaba muriendo junto al camino.

Me estaba apagando de terror.

Tú veías un cuerpo vencido.

Yo todavía estaba esperando que, si dejabas de acercarte,

el mundo me diera un minuto más

para volver a levantarme y desaparecer en la oscuridad.

03/07/2026

NO ESTABA ROMPIENDO TU MANGUERA. EL GOTE0 QUE MORDÍ ERA EL ÚNICO RÍO QUE ME QUEDABA EN EL CERRO.

Me viste colgada del tubo negro.

Con el cuerpo tenso.

Los dientes sobre el plástico.

La lengua buscando una gota que apenas alcanzaba a salir.

Y pensaste:

“Ya empezó a echar a perder el riego.”

“Nomás viene a morder por maña.”

“Hay que quitarla antes de que dañe todo.”

Pero yo no estaba jugando con tu manguera.

Estaba bebiendo.

Soy una ardilla.

Y cuando el calor aprieta de verdad, el monte cambia más rápido de lo que parece.

Las semillas se secan.

Los charquitos desaparecen.

Las hojas tiernas duran menos.

El agua deja de oler a agua en muchos sitios donde antes bastaba bajar un poco para encontrar humedad.

Entonces el huerto, la milpa regada, el jardín con goteo o la parcela con mangueras se vuelven otra cosa.

No solo frutas.

No solo sombra.

También un sonido.

Una promesa mínima.

Una línea negra que a veces guarda, por dentro, el único hilo fresco que sigue corriendo en kilómetros de tierra caliente.

No parece una batalla. Pero lo es.

Porque yo no muerdo la manguera por hambre.

La muerdo por sed.

No estoy intentando destruir tu sistema de riego.

Estoy tratando de abrir con los dientes una piel demasiado dura para llegar a una sola gota.

Una.

A veces basta una gota para seguir corriendo.

A veces no.

A veces sigo la línea entera.

Me detengo.

Huelo.

Muerdo.

Cambio de sitio.

Vuelvo a morder.

Desde lejos parece vandalismo.

Desde mi boca es desesperación.

Tú ves un agujero en el tubo.

Yo veo agua saliendo donde antes solo había calor.

Eso es lo más triste.

El daño sí existe.

Claro que existe.

Un riego con fugas pierde agua.

Una parcela sufre.

Una persona se enoja porque el trabajo cuesta dinero.

Pero muchas veces el problema empezó antes del agujero.

Empezó cuando el paisaje alrededor se volvió más seco.

Cuando desaparecieron pequeñas fuentes de agua.

Cuando los árboles de sombra quedaron más separados.

Cuando el calor hizo que todo animal con sed empezara a acercarse demasiado a las pocas líneas humanas donde todavía corre algo vivo.

Por eso a veces no llega solo una ardilla.

También un tlacuache.

Un ave.

Un insecto.

Otra pequeña vida que no estaba “atacando la casa”, sino siguiendo el rastro de humedad hasta el único lugar que seguía latiendo en medio de la sequedad.

No parece una batalla. Pero lo es.

Porque después del primer agujero suele llegar la represalia.

La trampa.

El pegamento.

El veneno.

La piedra.

La idea de que el animal “aprenda”.

Pero la sed no aprende.

La sed regresa.

Y si matas al primero, el paisaje seco puede traer al siguiente.

Porque el motivo sigue allí.

El agua sigue pasando por un tubo.

Y el monte sigue teniendo menos que ofrecer alrededor.

Eso es lo que cambia de verdad las cosas:

entender que no siempre estás viendo una plaga.

A veces estás viendo un termómetro vivo del calor.

Un cuerpo pequeño haciendo visible, con sus dientes, que alrededor ya falta agua.

Si un animal está dañando el goteo, repara la línea, sí.

Protégela con funda o cobertura si hace falta.

Pero también coloca un recipiente bajo y seguro con agua limpia en un sitio sombreado, con piedras o ramas para que otros animales no se ahoguen.

Revísalo y cámbialo con frecuencia.

Si puedes, ponlo un poco alejado de la zona más delicada del cultivo.

No uses veneno.

No pongas pegamento.

No conviertas la sed en castigo.

Porque yo no estaba rompiendo tu manguera por capricho.

Estaba siguiendo una corriente que no podía ver, pero sí oler.

Estaba mordiendo plástico para alcanzar una gota que, para ti, era una fuga.

Y para mi cuerpo pequeño, caliente y sediento…

era lo más parecido a encontrar un río antes de caer.

16/06/2026

Nos vemos este fin de semana en el
parque la pila

14/06/2026

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