04/11/2015
Ya huele a Navidad! La mejor epoca del año!!! Les dejamos una receta muy practica y tipica para las proximas fiestas!!!
Receta de Galletas de jengibre y canela para Navidad!!
Las galletas de jengibre son un dulce tradicional de Navidad, especialmente en Europa. Se le pueden dar multitud de formas para crear un ambiente más navideño: estrella, abeto, corazón, casa... Pero una de las formas más extendidas es la humana.
Su origen se remonta a la reina Isabel I de Inglaterra, que regalaba galletas de jengibre con forma de hombre. Se pueden aprovechar las fiestas de Navidad para pedir a los niños que nos ayuden a elaborar estas galletas. Disfrutarán mucho decorándolas.
Ingredientes:
260 gr de harina
150 gr de mantequilla
100 gr de azúcar moreno
5 gramos de bicarbonato
1 cucharadita de canela en polvo
1 cucharadita de jengibre en polvo
1 huevo
sal
Para decorar (opcional):
1 clara de huevo
100 gr azúcar glas
zumo de medio limón
chocolate de cobertura
colorante alimentario
Elaboración de la receta de Galletas de jengibre y canela para Navidad:
En un bol mezcla la harina tamizada, el azúcar moreno, el bicarbonato, la canela, el jengibre y una pizca de sal. Bate el huevo y añádelo a la mezcla. Después, agrega la mantequilla a punto de pomada y mezcla hasta tener una masa homógenea.
Extiende un poco de harina en una superficie lisa y coloca la masa encima. Estírala con un rodillo hasta tener medio centímetro de espesor.
Corta la masa con moldes con motivos navideños y colócalos sobre una bandeja forrada con papel de horno. Introduce en el horno precalentado a 180ºC durante 15-20 minutos, hasta que estén doradas. Retíralas del horno y deja enfriar antes de servir.
Si quieres decorar las galletas, bate la clara a punto de nieve y añade poco a poco el azúcar glas y unas gotas de zumo de limón. Añade colorante alimentario (opcional).
Funde el chocolate en una cazuela a fuego lento removiendo constantemente.
Cuando las galletas estén frías, decora con el chocolate y el glaseado.
Consejo:
Las galletas salen blandas del horno, pero cuando se enfrían, quedan crujientes. Por eso conviene colocarlas sobre una rejilla para que se enfríen por completo.