30/11/2023
Aquí yace Rafael. Mientras vivió, hizo temer a la naturaleza que fuera superada por él. Cuando murió, la naturaleza temió morir con él". Esta es la famosa inscripción que podemos encontrar en el Panteón de Roma.
Las investigaciones por tratar de descubrir si Rafael se encuentra enterrado en esta histórica tumba se llevan realizando desde hace muchos años y, de hecho, la última realizada en el año 1833 ha sido definitiva para dar luz al misterio en la actualidad.
En aquella época, evidentemente las técnicas utilizadas eran mucho más rudimentarias que las actuales, por lo que las conclusiones que se obtuvieron no pudieron ser fiables al cien por cien, aunque ya se especulaba con que algunos de los restos encontrados efectivamente coincidían con las características físicas que tenía Rafael. Curiosamente, en aquella investigación el escultor Camillo Torrenti decidió hacer una copia exacta del cráneo del artista, que es el que actualmente se exhibe en el Museo Casa Natal de Rafael. Esa copia sería a la postre fundamental.
O, dicho de otra manera, aquel cráneo que ya se investigó en el año 1833 es, sin ninguna duda, el de Rafael Sanzio. Los expertos de Tor Vergata concluyen que "los resultados finales obtenidos son coherentes y completamente coincidentes con el perfil de Sanzio que nos han transmitido la evidencia histórica y sus obras artísticas".
De igual manera, una investigación publicada en la revista de Sociedad Italiana de Medicina Interna considera que Rafael no murió de sífilis como el mito aseguraba. Los escritos de la época aseguran que la principal causa de la muerte está relacionada con una infección que le provocó altas fiebres, pero los expertos a día de hoy consideran que poco o nada tuvo que ver esta enfermedad sexual, y si posiblemente una neumonía complicada con las sangrías practicadas por los médicos de la época.