11/08/2026
El dolor y el insomnio pegaron duro anoche. No he dormido nada.
El dolor anda con todo y últimamente las caminatas nocturnas dejan estragos, por muy cortas que sean. Termino con muchísimo dolor en los pies y las rodillas.
La cama se ha vuelto un artefacto de tortura. No hay forma de dormir bien. Uso mil almohadas para cada parte de mi cuerpo y ya tiene días que, ni con almohadas ni sin ellas, logro encontrar una postura que me permita relajarme y dormir.
La nuca y el cráneo y hasta los ojos me han dolido como nunca. La presión contra el colchón o incluso sobre la almohada cervical me provoca la sensación de estar acostada sobre vidrios. Algo dentro de mi cabeza, a la altura de la nuca, truena como si trajera bolsitas de aire o de agua que se revientan, y esto es muy doloroso.
También hay un dolor que va y viene. Algunos días me olvido de él, pero en otros, como anoche, vuelve con fuerza. Me refiero al dolor al respirar profundo, pero solo del lado derecho. Si me preguntan cómo es el dolor, puedo describirlo: es como si, al inhalar y llenar de aire mis pulmones, algo se pellizcara por dentro. Abarca una zona extensa y siento una especie de calambre.
Y casi lo olvido: la disección de ganglios linfáticos axilares (linfadenectomía) no me permite dormir ni recargarme del lado izquierdo, cosa que complica todavía más mi búsqueda de una posición en la que pueda intentar relajarme.
Doy mil vueltas en la cama durante la noche. Me acomodo las almohadas, las quito. Me tapo y me destapo otras mil veces porque no regulo bien mi temperatura corporal debido a la fibromialgia y a la menopausia.
A las 6 de la mañana ya no resistí y comencé a estirarme. Parecía escena de la película El Exorcista, pues me contorsiono de formas peculiares para aliviar la tensión muscular y articular acumulada durante la noche.
Decidí ponerme a hacer el desayuno: unos huevitos con longaniza, molí un poco de café, lavé trastes y desayuné un poco de yogurt con fruta y granola, que prepara religiosamente mi esposo cada mañana.
El huevito y el café con pan los dejé para más tarde porque planeo volverme a acostar un rato y hacer otro intento por dormir al menos un par de horas. Porque esa lucha por conciliar el sueño con un cuerpo adolorido es sumamente agotador.
Fui diagnosticada con fibromialgia hace casi 12 años, después de haber descartado muchas enfermedades reumáticas y autoinmunes. Incluso fui mal diagnosticada con artritis reumatoide seronegativa y llevé un tratamiento muy agresivo durante un año, hasta que decidí dejarlo porque los efectos secundarios de los medicamentos resultaban peores que la supuesta enfermedad.
Tiempo después busqué otra opinión médica y fue ahí cuando llegó el diagnóstico de fibromialgia.
La suma de la fibromialgia, las secuelas de los tratamientos para el cáncer de mama que tuve en 2021 y 2022, más el duelo por la muerte de mi hijo, han hecho estragos no solo en mi vida, sino también en mi cuerpo y mi salud.
Actualmente estoy medicada con parches de buprenorfina, amitriptilina y pregabalina y, aun así, hay días y sobre todo, noches en los que parece ser insuficiente tanto medicamento y de noche es cuando el dolor empeora.
Hago ejercicio y salgo a caminar casi a diario. Hago meditación, respiraciones conscientes y todo esto también para gestionar el estrés. Y parece ser que nada de lo que hago es suficiente.
Extraño la vida cuando no me dolía nada, ni física ni emocionalmente, y cuando nada me quitaba el sueño.
Hoy estoy muy cansada, pero bueno… solo por hoy. Afortunadamente, no todos los días ni todas las noches son así.
He aprendido que es necesario desahogarse, sacar todo eso de mi ser para que pare un poco ese diálogo interno. Y la mejor forma en la que puedo hacerlo es escribiendo.
Quizá haya alguien por ahí que también tenga noches tortuosas y se sienta identificado con lo que significa tratar de dormir con dolor. Alguien que necesite saber que yo le creo y que lo entiendo perfectamente.
Después de este desahogo, espero dormir al menos un par de horas para reponer un poquito las horas de sueño perdidas.
Deséenme suerte. 🙏🏽
Maldita fibromialgia