23/07/2026
La mejor decisión que tomé fue aprender a guardar silencio.
Entendí que no tengo nada que demostrar, y mucho menos convencer a alguien de que valgo.
Ya no intento reparar lo que no quebré, ni me quedo donde mi presencia pesa menos que mi ausencia.
Dejé de desgastarme en batallas que no son mías, en historias donde nunca tuve un lugar real.
A veces callar no es rendirse… es proteger lo poco que me queda intacto.