25/01/2026
¿𝗠𝗲́𝗿𝗶𝗱𝗮 𝗼 𝘀𝗼𝗹𝗼 "𝗘𝗹 𝗡𝗼𝗿𝘁𝗲"? 𝗟𝗮 𝗹𝗹𝗲𝗴𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗣𝗼𝗽𝗲𝘆𝗲𝘀 𝘆 𝗹𝗮 𝗺𝘂𝗿𝗮𝗹𝗹𝗮 𝗶𝗻𝘃𝗶𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗱𝗶𝘃𝗶𝗱𝗲 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱.
La reciente apertura de Popeyes en la zona norte de Mérida ha generado el revuelo habitual: filas enormes, influencers convocados y la sensación de "cosmopolitismo" que tanto vende.
Pero, si dejamos de mirar el menú y miramos el mapa, nos encontramos con una realidad incómoda que los urbanistas y mercadólogos llevan años señalando, la inversión se está atrincherando en el Norte, creando una Mérida de primera y una Mérida de segunda.
He observado la dinámica urbana, me preocupa ver cómo las grandes franquicias internacionales caen, una tras otra, en la misma "miopía de código postal".
Desde el punto de vista de marketing, es un error de cálculo ignorar al Sur, al Oriente y al Poniente. Zonas como Caucel, Los Héroes o el mismo Centro tienen una densidad poblacional y un flujo económico brutal, Sin embargo, las marcas prefieren pelearse por el mismo pedazo de pastel en el Norte, saturando el mercado y elevando costos, en lugar de atender a una "Mérida olvidada" que clama por servicios y entretenimiento de calidad.
No es que en el Sur no haya dinero; es que las marcas asumen que no hay "perfil". Y eso, señores, se llama clasismo disfrazado de estrategia de negocios.
Al concentrar la oferta gastronómica y de entretenimiento exclusivamente en zonas de "alta gama" al norte, forzamos una dinámica urbana insostenible y obligamos al ciudadano del sur o del oriente a trasladarse para acceder a lo que debería ser democrático una hamburguesa, un pollo frito o un café de cadena.
Esto no solo genera tráfico; genera resentimiento social.
Estamos construyendo muros invisibles donde el acceso al consumo globalizado se convierte en un privilegio geográfico.
Esto se conecta con la gestión de sus aperturas. Vemos eventos llenos de "relleno", que solo convocan a un círculo cerrado, Prefieren la foto bonita en la terraza de moda y la conexión real con el yucateco de a pie.
Mérida no necesita más franquicias que vengan a "colonizar" el Norte, necesita marcas valientes que entiendan que Yucatán es todo el mapa.
La verdadera oportunidad de negocio no está en pelearse por los mismos clientes en Altabrisa o Cabo Norte; está en democratizar el consumo y dignificar al consumidor de toda la ciudad.
Mientras sigan viendo al resto de la ciudad solo como mano de obra y no como mercado, seguirán rompiendo el tejido social de nuestra ciudad
Por: Yucatán Foodie Travel