17/05/2021
Cuando una madre tiene una niña, se la imagina de rosa: en color, en delicadeza y hasta en vestimenta; sin embargo, con el tiempo uno va aprendiendo que Dios pinta en colores y formas diferentes a cada hija o hijo.
Tú me has demostrado eso, que tienes muchos colores bellos y que llevas dentro tu propio color. Me has enseñado la construcción de la originalidad en la vida.