11/09/2026
Lo pequeño también cuenta la historia.
Flores que cuelgan como si flotaran, vasijas de barro envueltas en tela, piedras y cristal que se mezclan sin pedir permiso. Cada textura fue elegida para dialogar con la siguiente, construyendo un paisaje que se disfruta tanto de lejos como de cerca.
Son los detalles los que, al final, se quedan en la memoria más que cualquier otra cosa: el pétalo que roza una copa, la vasija que sostiene una flor solitaria, el punto exacto donde el diseño deja de ser decoración y se convierte en sentimiento.