03/04/2026
LA VERDAD SOBRE MI SALUD: La justicia federal confirma por qué debo permanecer en casa
A mis amigos, a mi familia y a la opinión pública, que merece todo mi respeto. He intentado mantenerme al margen de los comentarios que circulan en algunos medios de comunicación; sin embargo, creo necesario precisar algunos puntos para evitar que se malinterprete mi situación actual.
Les escribo con la transparencia de siempre ante informaciones que, lamentablemente, no siempre reflejan los hechos con exactitud.
La Justicia Federal me ha concedido un amparo que impide cualquier intento de internarme en una prisión.
La Jueza Sexto de Distrito en Chetumal ha sido clara: se deja sin efecto la orden de trasladarme a un centro penitenciario. Esta decisión no es un privilegio ni un acto arbitrario; se basa estrictamente en la ciencia médica, con apego a la ley, y el respeto a mis derechos humanos.
Es una determinación basada en la ciencia, no en apreciaciones personales. Mi estado de salud no es una opinión subjetiva. Quienes han determinado que debo permanecer en mi domicilio, aquí en la ciudad de Chetumal, son peritos médicos oficiales designados con base en la ley, por petición de un juez, y por decisión de la Fiscalía General de la República (FGR).
El dictamen del perito del ISSSTE:
Este perito fue designado por petición del Juez y concluyó que mi estado de salud es "precario y frágil". Señaló textualmente que padezco enfermedades crónicas degenerativas graves, tales como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), con asma bronquial de origen alérgico; enfermedad pulmonar restrictiva; e Insuficiencia respiratoria crónica.
Asimismo, expuso que padezco: insuficiencia cardíaca congestiva, estadio C AHA/ACC, clase funcional III (con limitación para la actividad física); cardiopatía mixta (isquémica e hipertensiva); hipertensión esencial; hipotiroidismo; eritema polimorfo, depresión mayor y hernia inguinal.
Indicó el perito que presento merma significativa en mi condición de salud, y síndromes geriátricos como fragilidad, polifarmacia, síndrome de caídas y sarcopenia (disminución anormal de la masa) y requiero atención constante de múltiples especialidades médicas.
El perito advirtió que cualquier cambio de entorno podría descompensarme de forma irreversible en un breve lapso.
El dictamen de la perito de la Fiscalía General de la República (FGR):
La perito médico adscrita al Centro Federal Pericial Forense de la FGR —la parte acusadora— ratificó la gravedad de mi situación destacando textualmente, las siguientes enfermedades: “Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) complicada por secuelas de COVID 19, y oxígeno dependiente en crisis de broncoespasmo lo que ocurre frecuentemente; Bronquitis crónica; Cardiopatía isquémica; Insuficiencia cardiaca crónica; y Bocio tiroideo.”
Su diagnóstico es contundente: su pronóstico es malo para la función respiratoria y cardiovascular reservado para la vida. Estableció que resulta indispensable que continúe viviendo al nivel del mar por el riesgo de padecer hipoxemia (baja concentración de oxígeno en la sangre)
Se anota además en el documento del amparo, que la perito de la FGR indicó que lo ideal es continuar tratamiento médico en el domicilio con atención de enfermería permanente y atención médica periódica programada debiendo contar con un Centro Hospitalario a una distancia prudente para que en caso de una crisis o exacerbación de mis padecimientos pueda recibir la atención médica requerida en el menor tiempo posible.
Fue clara al señalar que no estoy en condiciones físicas ni clínicas que me permitan estar en una prisión, por los múltiples problemas médicos que presento, especialmente la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, con empeoramiento después del COVID 19 y que ha afectado el funcionamiento del corazón, que se ha deteriorado de manera importante provocando un insuficiente funcionamiento del mismo.
Ambos peritos coincidieron en que es indispensable que viva a nivel del mar para asegurar una mayor y mejor oxigenación y contar con atención médica inmediata; condiciones que solo garantiza la cercanía de los hospitales y estar en mi domicilio con mi familia.
Adicionalmente debo mencionar que anteriormente, una perito médico de la misma FGR expuso en un dictamen que estoy expuesto a una crisis cardiopulmonar, la cual no podría ser atendida en una cárcel y pondría en peligro mi vida.
Mi realidad actual. Aunque me vean con ánimo, esto lo logro porque mi mente es muy fuerte, y porque me mantienen estable trece medicinas que tomo diariamente, lo que me permite estar presente para ustedes; pero la realidad es que mi vida depende de cuidados permanentes.
Estar en casa me permite recibir el oxígeno del medio ambiente que mis pulmones necesitan, además de que el ISSSTE me ha proporcionado un concentrador de oxígeno y un tanque de oxígeno, pues los requiero como apoyo para respirar, especialmente por las noches; y, sobre todo, es muy importante estar cerca de mi esposa tras 56 años de matrimonio.
Era fundamental informarles sobre esta situación jurídica. Por el momento, la protección de la Justicia Federal impide que sea trasladado a cualquier centro penitenciario del país.
Esto me brinda tranquilidad al permitirme continuar en la tierra que me vio nacer, cerca de mis seres queridos y con la permanente atención de especialistas médicos.
Seguimos adelante, con la fe puesta en que pronto se resuelva la prisión domiciliaria definitiva, así como la libertad que, por ley y por mi estado de salud, me corresponde.
Gracias por estar siempre al pendiente y por cada mensaje de apoyo y solidaridad que recibo, lo que me mantiene viviendo con optimismo a pesar de la adversidad.
Va mi abrazo afectuoso para todas y todos.
Mario Villanueva Madrid