22/03/2026
¿PORQUÉ HUBO TANTA CONFUSIÓN SOBRE LOS ORÍGENES DE LA SALSA TRAS LA LLEGADA A EUROPA?
Al igual que con el nacimiento del tango, en sus primeros meses y años, se desconocía (fuera de argentina) que el tango nació tras la llegada de los Italianos a argentina durante su mayor emigración entre 1871 y principios del siglo XX. Lo mismo ocurrió con la salsa, donde fuera de cuba, y en este caso en europa, se desconocía que la salsa tenía sus orígenes en el Son Cubano, tanto como música y como baile. Quiero recalcar que para nosotros los cubanos, "salsa" es simplemente un término comercial, porque lo que muchos llaman salsa, para nosotros siempre fue el Casino.
En italia, por citar el país europeo que más escuelas de salsa tiene y en el cuál estuve viviendo 26 años, antes del auge de la salsa en 1990, ya habían latinos, principalmente colombianos, venezolanos, brasileños, dominicanos, puertorriqueños (estos últimos debido a las bases militares estadounidenses) y otros. Pero, para hablar de la llegada de los cubanos a italia, lamentablemente, también debemos hablar de política. La inmigración cubana más significativa a Italia se produjo tras la caída del Muro de Berlín en 1989. A partir de ese momento, dado que nuestra economía cubana dependía casi en un 80% de la antigua Unión Soviética, nuestro gobierno para impulsarla, se vio obligado a abrirse al turismo internacional, atrayendo a todo tipo de extranjeros. Así, gracias a las relaciones con italianos y europeos comenzaron a llegar la mayor parte de cubanos mediante cartas de invitación, matrimonios o contratos laborales.
Mientras tanto, aquellos latinos que ya se encontraban en Italia y europa comenzaron a enseñar salsa al estilo que se había desarrollado en el caribe, sudamérica y, especialmente, el llamado estilo puertorriqueño, con el que muchos se familiarizaron después de 1973 cuándo al Son Cubano y a la Guaracha la quisieron convertir en la llamada "Salsa" (más de cincuenta años después del nacimiento de nuestra música folklórica popular y tradicional).
Aquí comenzó la primera confusión, debido a quienes desconocían la historia, pero sobre todo a quienes no sabían bailar el son cubano, el mambo cubano, la rumba afrocubana, el cha cha chá cubano y todos esos ritmos que habían dado origen al casino cubano.
Por eso, después de 1990, con la llegada de los primeros bailarines profesionales cubanos, nos topamos con mucha desinformación sobre nuestra cultura y, sobre todo, con una avalancha de modificaciones a nuestros bailes y estilos que nada tenían que ver con la esencia de nuestro folklore.
Fue así que después de la década de 1990, comenzó el negocio de la salsa, donde en la olla que iniciaron a cocinarla echaron ingredientes que no formaban parte de nuestra receta tradicional. Pero, sobre todo, en esa olla se metieron todo tipo de cocineros que antes ni siquiera sabían cocinar, ¡y ahora convencidos de ser los mejores chefs! Lamentablemente, debo señalar también que muchos cubanos que llegaron a Italia y a europa sin haber estudiado antes en una escuela de arte ni ser profesionales del sector, se lanzaron al negocio simplemente por ser cubanos y saber bailar el Casino, muchos sin saber bailar el Son ni los demás ritmos antes mencionados. Ellos también han causado daño y confusión.
Gracias a la colaboración y a los intercambios culturales entre los ministerios de cultura de cuba, italia, españa, varios países europeos, otros continentes y a muchos empresarios artísticos fueron posibles las primeras giras de las orquestas, cantantes y compañías de danza más importantes de Cuba. Gracias a ellos y a la llegada a italia y a europa de profesionales de la música y la danza cubana hemos difundido y seguimos difundiendo la verdadera identidad de nuestro folklore cubano.
Si a la confusión generada por los primeros latinos que llegaron a europa le sumamos la creada por los europeos, se puede comprender fácilmente el porqué de tanta confusión.
LAS CONFUSIONES AFECTAN A QUIENES SON IGNORANTES POR FALTA DE INFORMACIÓN Y A LA MANIPULACIÓN DE INTERESES ECONÓMICOS.
Alex el Cubanissimo, domingo 22 de marzo de 2026