16/06/2020
Asociaciones de artistas, compositoras, directoras e intérpretes están de acuerdo en que la situación de inferioridad de las mujeres en la música clásica es evidente e insostenible. Individualmente y a través de organizaciones se está luchando por cambiar esto, pero aunque algunas consiguen romper barreras y abrir un camino para las demás, pocas se atreven a recorrerlo y de las pocas que se atreven, el porcentaje de éxito es muy bajo.
Pero, ¿acaso es que las mujeres tienen menos cualidades para enfrentarse a trabajos como el de directora de orquesta o compositora? No parece que sea una cuestión biológica, más bien es algo atado a las costumbres y sociología la que invalida a las mujeres y les impide trabajar de lo que les apasiona, de su vocación.
Las directoras de orquesta se enfrentan al rechazo por parte de las instituciones y los propios músicos, son infravaloradas constantemente por los estereotipos y prejuicios que conlleva ser mujer. Todavía podemos escuchar historias de miembros de la orquesta que se niegan a que una mujer les dirija, pidiéndole incluso que se retire del estrado, que no aceptan la dirección de una mujer porque “no hay la misma química”.
Isabel López Calzada es directora de la Orquesta Sinfónica de Mujeres de Madrid (OSMUM) y lo tiene claro: “da igual si somos hombres o mujeres, aquí lo que importa es la música, y ya está”.
Bibliografía: https://www.google.hn/amp/s/www.nuevatribuna.es/articulo/cultura---ocio/mujeres-musica-clasica-discriminacion-sexismo-falta-conciliacion/20191020111813167284.amp.html