20/05/2026
No es Lagarto, sino Velociraptor: Jhonatan Narváez frustra el sueño de Enric Mas
Narváez eleva a 4 triunfos la cuenta del UAE.
El ecuatoriano, desde la fuga, suma su tercer triunfo de etapa tras rematar al esprint un bonito mano a mano con Mas (2º). Eulálio sigue líder.
Alcanzado el ecuador del Giro de Italia, un nuevo horizonte se abría para el equipo Movistar. Sin opciones de podio, tocaba buscar victorias de etapa, reivindicarse. Eso lo necesitaba especialmente Enric Mas, que si bien lo hizo todo bien en la 11ª etapa no pudo rematar la faena y cortar una sequía que en su caso ya es de casi 4 años (Giro de la Emilia 2022). En el camino del equipo telefónico se cruzó una vez más en esta Corsa Rosa Jhonatan Narváez, que le arrebató la gloria al español en el esprint que resolvió su mano a mano en meta. El ecuatoriano (3 triunfos en este Giro para 4 del UAE) impuso su punta de velocidad, tal como hiciera en una 5ª etapa en la que privó del éxito a Orluis Aular. Un día tranquilo para los hombres de una general de la que sigue al mando Afonso Eulálio.
Sobre el papel, los 195 km entre Porcari y Chiavari prometían emociones fuertes para una escapada, pero no las cotas de intensidad que se alcanzaron durante prácticamente la totalidad de la jornada. A cuchillo, una batalla sin cuartel con aroma a clásica. Aunque costó lo suyo, 12 corredores formaron un grupo de cabeza de mucho nivel, con hombres como Denz, Bettiol, Ulissi, Stuyven y un Vlasov que generó cierto incordio en el pelotón al estar situado a 13 minutos del líder Eulálio. Los primeros 100 km transcurrieron en un suspiro porque la velocidad fue de vértigo. El promedio, en torno a los 50 km/h. Todo el mundo con orejas tiesas...
El tenso tira y afloja duró hasta la zona de aproximación al Passo del Termine (3ª), primer puerto del día, punto en el que el pelotón bajó definitivamente los brazos. La fuga tenía la sartén por el mango, máxime cuando a los notables nombres ya mencionaron se sumaron tres ilustres más: Van Eetvelt, Mas y Narváez. El español saltó del pelotón para seguir la rueda del belga (se enfadó con Enric por la falta de relevos), que le sirvió para alcanzar a los de cabeza. El ecuatoriano, que lideraba un segundo grupo perseguidor, dio otra muestra de poderío al atacar y cerrar el solo el hueco. El ‘Lagarto’, en su línea: sobrado.
En el ascenso al Colle di Guaitarola (2ª), Mas trató de seleccionar todavía más la fuga. Tras un primer corte en el que estuvo con Ulissi, se formó un segundo con el español, Harper y un atentísimo Narváez ante cualquier movimiento peligroso para sus intereses. No hubo demasiada continuidad y antes de coronar todos volvieron a reagruparse. Eso sí, esa circunstancia no duró mucho, porque en el descenso se fueron al suelo Van Eetvelt, Scaroni y Zana. Por delante, Stuyven, Narváez y Vlasov sorprendían abriendo hueco. Contrastes.
La selección definitiva de la fuga llegó en el Colla dei Scioli (3ª), donde Ulissi pasó a la acción para salvar el orgullo del Astana y su compañero caído. Harper, Narváez, Vlasov y Mas se marcharon con el italiano. El español sabía que sus opciones de éxito pasaban por llegar a meta en solitario, por lo que forzó la máquina en la subida al ‘Kilómetro Red Bull’. Hizo lo que debía, pero la nota negativa para él fue la peor posible: Narváez siguió su estela sin inmutarse.
El desenlace se resolvería en un esprint cuya situación recordaba por momentos al Giro de Lombardía 2022 en el que Mas se jugó el triunfo con Pogacar. Como ocurriera entonces, se impuso la lógica y la mayor velocidad punta, con el ecuatoriano emulando al esloveno aquel día.
Por ahora, no queda otra que seguir intentándolo.