01/07/2020
En la última década dedicados al rescate de historias y vivencias de nuestros mayores, D.Vitoriano nos trasmitió valores y su forma de ver la vida.
No dejo que nadie me desvíe del camino, no dejo que nadie me diga que no soy capaz de lograr lo que me propongo. No dejo que nadie me haga sentir inferior. No dejo de luchar por mis ideales. No dejo de quererme a mi mismo, no me dejo en el olvido. No dejo que mis emociones e inseguridades se apoderen de mi. No vivo para cumplir las expectativas de otros, vivo para cumplir las mías. No vivo atado al pasado y aunque duela dejo ir todo aquello que me hace daño.
Creo ser lo suficientemente fuerte para atravesar situaciones difíciles. No creo que no merezca ser querido. Sueña a lo grande y hazlo realidad. Me doy tiempo para mi y para enmendar todo aquello que esté mal, para curar las heridas que aún no han sanado, para ser cada vez mejor persona e irradiar de adentro hacia afuera. Yo me merezco un mundo entero, me merezco una vida maravillosa. Una vida llena de sorpresas, llena de oportunidades, llena de cambios, llena de nuevas puertas que darán paso a cosas mejores y aportarán a mi crecimiento.
Creo en mi mismo, cambio por mi mas no por los demás. Me equivoco, y si me caigo tres veces me levántare cuatro. No busco respuestas donde las hay, y no me hago preguntas que se perfectamente que no están a la altura de mi conocimiento. No siempre voy a estar feliz, pues como ser humano el dolor es natural y si no sintiéramos nada entonces no estaríamos vivos. Abrazo mi dolor, aprendo de el, superarlo y sigo adelante. No cerremos nuestro corazón porque nos han lastimado, hay personas que entran en tu vida para quedarse solo un tiempo e irse cuando hayamos aprendido lo que necesitabamos. Todas las personas que entran en nuestra vida, ya sea para irse o quedarse tienen una lección para dar.
Piérdete y encuentrate. Llora si tienes que llorar, grita si tienes que gritar, no dejes que nada ni nadie te quite las ganas de vivir. Nútrete de aquello que te lastimó y vuélvete más sabi@, más fuerte. Sonríe, sonríele a las adversidades, ríete, ríete hasta que te duela el abdomen, no ignores lo que tienes alrededor y que realmente vale la pena. No cortes lazos con personas que realmente te hacen llenan. Reparte amor, hacia ti y hacia al resto. Da sin esperar nada a cambio. Hoy quizás estés dolid@, pero recuerda que mañana es otro día, que tienes todo lo que necesitas para ser feliz y que no puedes ahogarte en tu sufrimiento. Por último, pero no menos importante, vive en el presente, vive el momento, aquí y ahora, el pasado ya no esta y el futuro es incierto.