10/04/2026
Día internacional del florista
Buenos días compañer@s ..
Hoy, 10 de abril, Día Internacional del florista... me gustaría comentar y hacer una valoración sobre nuestro gremio, nuestro oficio y profesión. Nuestro gremio, el de los floristas, es uno de los gremios con mayor intrusismo laboral y el cual se lleva denunciando años la competencia desleal de las grandes superficies contra el pequeño comercio o la venta ambulante, entre otras.
A día de hoy nos falta la implicación de alguna asociación lo suficientemente seria y con ganas de trabajar por estos temas y muchos más de interés para el Florista y la floristería.
Desde hace años, las flores parecen tener una facilidad inusitada para ser trabajadas y abordadas por cualquiera para hacer pequeños y grandes trabajos, como si no existieran unos estudios o unas técnicas necesarias para crear composiciones florales. Si bien es cierto que en España no existen unos estudios tan reglados sobre arte floral como en Italia, Suiza o Inglaterra, por citar algunos...sí que hay muy buenos profesionales con gran sensibilidad creativa formados en el extranjero o a base de estudio y esfuerzo personal. Otros muchos floristas han ido evolucionando con la práctica, el tesón y sobre todo el interés por perfeccionarse y profesionalizarse...
Realmente hay mucha falta de respeto a nuestra profesión y mucho atrevimiento...aveces desconocimiento e ignorancia por quien se atreve a jugar con una profesión lo suficientemente seria...
Trabajar en floristería o con flores es muy agradable, pero también tenemos aspectos negativos en el día a día o en el negocio en sí. Es ciertamente un trabajo bonito o puede llegar a serlo, siempre que se respete y valore esta labor, siempre que físicamente uno se encuentre bien y siempre que se puedan emplear los conocimientos y la práctica adquiridos para satisfacer las necesidades del cliente ... por medio del trato directo, sin necesidad de fotos trucadas, redes sociales de apoyo o tutoriales facilones y engañosos. Lesiones "haylas" y numerosas... ya que, por la carga de excesivo trabajo, por el manejo de herramientas, por el mantenimiento de temperaturas que no dañen la flor o por el desarrollo cotidiano del oficio se producen tendinitis, hernias, cortes, arañazos o alergias ...
Pese a todo, ser florista, es ser artesano, artista y empresario; es ser un profesional sensibilizado con el medio ambiente, pues supone nuestra materia prima ; es ser proveedor de emociones, ya que los clientes nos confían sus sentimientos más personales para darles forma y trasmitir con flores las ideas más apasionadas o, en ocasiones, peregrinas. Ser florista es una pasión y una ilusión. Ser reconocido y valorado, un premio y un privilegio que esperamos nos reconozcan algún día, tanto como lo hacen los clientes que confían en nosotras cada día.