21/05/2021
2 SESIONES DISPONIBLES EN SORIA: SÁBADO 22 DE MAYO POR LA TARDE Y DOMINGO 23 DE MAYO POR LA MAÑANA.
Te mando toda la info de precios y opciones, escríbeme:
+54 11 3323 2663 (sólo whatsapp, número argentino)
Esta es una selección enorme, y aún así muy chiquita de todo lo que hemos vivido durante estos años con las sesiones que no son de bodas (me dejo a mucha gente, perdonadme): sesiones familiares, de pareja, de celebraciones, etc.
Es una de las partes más bonitas de nuestro trabajo: Vemos crecer a personas que siguen pasando por delante de nuestro objetivo, y algunas no sólo se convierten "en recuerdos capturados para siempre" sino en amistades para toda la vida o gente que queremos muchísimo a pesar de no estar en contacto constante. De algunas de estas sesiones han pasado ya 8 ó 9 años, en algunas veréis a las mismas personas con diferentes edades, de todas seguimos acordándonos con nombres y apellidos y se crea un lazo que jamás desaparece.
Siento una emoción y una magia especiales al pensar que de alguna forma siempre vamos a estar presentes en esas vidas, quizá es un poco egocéntrico, pero es así: Retratamos momentos de una infancia que está colgada en las paredes y en los corazones de las familias. También hacemos prevalecer imágenes de personas que dejan de estar en el plano físico pero que, gracias a la memoria, jamás se marchan.
Nunca fui de hacer fotos de estudio, no porque no me encanten o porque las piense peores, en absoluto. De hecho os confieso que no tengo ni idea de fotografiar en estudio y manejar otra luz que no sea la natural. Admiro profundamente a compas que lo hacen maravillosamente bien. No es excluyente poder recolectar ambos tipos de recuerdos.
Pero a nosotras nos gusta más tirarnos por el suelo, crear mundos imaginarios donde puedan jugar, mancharse, bailar, saltar, correr. Porque pienso que más allá de la captura del tiempo, algo con lo que se puede recurrir a las fotos de estudio de forma muy efectiva, es también valioso capturar quiénes eran esas personas: a qué jugaban, qué les gustaba, cuál era su carácter, su esencia, fuera de un escenario prefijado.
Nuestras sesiones completas duran 2 horas, aunque teniendo en cuenta el contexto que estamos viviendo, hemos decidido también hacer sesiones más cortas, en un sólo lugar al aire libre para que sea más accesible tener este tipo de recuerdos.
En las sesiones completas, cambiamos vestuarios, lugares, para que no se aburran y para jugar en lugares distintos a cosas diferentes. Deben sentirse libres, que no piensen que están haciendo fotos, porque no tendría sentido, no lo entienden de la misma forma que la gente adulta. Esa tarde es simplemente para jugar con Laura o con Iris.
Otra de los momentos que más nos gusta dentro de las sesiones es hacer algunas fotos de pareja dentro de ellas (podéis ver algunas en la selección subida). A veces la crianza de las criaturas deja poco tiempo para seguir mimando el amor entre quienes las cuidan, y es preciosísimo encontrar un momento a solas y registrar también ese cariño, que es el origen de todo.
¿Quién se apunta?