24/03/2022
MONTSERRAT, GRACIAS
En estas cinco décadas que llevamos al frente de Montserrat, aprendimos mucho de la constancia y el esfuerzo que supone llevar una pequeña empresa, un negocio familiar. Hacemos memoria y recordamos sobre todo aquel año 1968, cuando nuestros padres levantan por primera vez la persiana de Montserrat. Pensamos en ellos y en una vida dedicada a crear momentos de ilusión a través de la repostería artesana.
Entre los recuerdos más antiguos que podemos tener de nuestra pastelería, está un castillo inmenso de chocolate que daba el pistoletazo de salida a la Pascua. Momentos de felicidad que han sido para nosotros un referente para comprender bien nuestro trabajo y el estrecho vínculo que surge entre la repostería y las emociones.
Y han ido pasando los años y nos hemos ido adaptando a los nuevos tiempos tratando de combinar la pastelería tradicional con un servicio de catering que nos ha exigido un trabajo intenso pero que también nos ha posicionado muy alto en todo tipo de eventos.
Y después llegó la pandemia…
Montserrat es un negocio familiar pero también un gran equipo de personas dedicadas a este proyecto. Algunos de nuestros empleados han crecido con nosotros y son, y así lo sentimos, parte de nuestra familia. Por eso queremos daros las gracias a todos y cada uno, a los que estáis ahora y a los que habéis estado, por habernos ayudado a lo largo de tantos años.
PERO NO HABRÁ MÁS PASCUAS EN MONTSERRAT. Es una decisión meditada y triste, consecuencia de una realidad más incierta y más dura. Porque nos duele, y mucho, dejar de formar parte de la historia del pequeño negocio de esta ciudad, porque a partir de ahora Vigo será menos dulce.
POR ESO, queremos agradecer a nuestra clientela , amplia y diversa, la confianza y el cariño que, de una generación a otra, nos habéis ofrecido. Siempre habéis sido nuestra razón de ser. Deseamos haberos endulzado la vida como vosotros habéis enriquecido la nuestra. Gracias, muchas gracias a todos por haberlo hecho posible.
¡Ojalá pudiésemos estar otros 50 años con vosotros!
¡Qué rico ESTABA todo en Montserrat!