16/05/2026
Lo que queda de una boda son los abrazos, las miradas, la emoción y todo lo que sentiste ese día.
Hay momentos en una boda que duran segundos… y, sin embargo, se quedan para siempre.
La mirada antes de entrar, un abrazo inesperado, las lágrimas de alguien importante, la sensación de “quiero quedarme aquí para siempre”.
Por eso una boda no debería vivirse con prisas ni preocupaciones, debería vivirse sintiendo cada momento.