22/04/2026
Aunque no había compartido esto en rrss por querer mantener ‘limpia’ la parte de bodas y así mantener una mayor especialización en el perfil, cada vez tengo más claro que parcelar no tiene sentido porque somos un todo. Incluso cuando parece que no tienen nada que ver unas cosas con otras, resulta que todo está relacionado y forma parte de quiénes somos, como profesionales y como personas.
Llevo muchos años trabajando y colaborando en la orientación laboral de refugiados a su llegada a España, personas que dejan atrás sus casas, familias, carreras profesionales y muchísimo, muchísimo más, con la esperanza de encontrar un vida mejor. Al igual que hicieron tantos y tantos españoles a lo largo de la historia, y como lleva haciendo la Humanidad desde antes de que existieran la fronteras.
Mi curiosidad me llevó durante años a vivir en diferentes países, de forma mucho más privilegiada de la que tienen mis alumn+s, pues sabía que podía volver cuando quisiera y contando con un pasaporte que por ahora abre puertas. Sé lo que es vivir lejos de casa, sin entender el idioma ni conocer la cultura, y también experimentar lo que es no ser bien recibida por mi color, s**o o país de procedencia; aunque en una intensidad absoluta e incomparablemente ridícula en relación a lo que viven otras personas a diario. Esto ha reforzado mi empatía, admiración y ganas de ayudar a personas que, con gran dignidad, vienen con ganas de trabajar y cuidar a sus familias allá donde estén.
Este año me ha regalado conocer en persona el país de tantos alumnos maravillosos que he tenido y alucinar más que nunca, con su alegría y filosofía de vida, su hospitalidad y su generosidad; a pesar de la poca que han recibido aún a día de hoy. De verdad invito a conocer antes de juzgar, y recordar que hay personas ‘buenas y malas’ en todas partes, de todos los países, culturas, alturas, gorduras, razas, s**os, edades…