18/05/2026
Tres errores que casi todos los directivos cometen cuando oyen “blockchain” por primera vez.
1. Confundirlo con Bitcoin.
Bitcoin es un activo digital; blockchain es la infraestructura sobre la que funciona. Es equivalente a confundir Spotify con internet. El coste de este error es subestimar el alcance: si solo piensas en criptomonedas, te pierdes la mayor parte del caso de negocio.
2. Pensar que solo es relevante para bancos.
Carrefour usa blockchain para trazabilidad alimentaria (un consumidor puede ver el recorrido completo de un producto). Iberdrola la aplica a la certificación de origen renovable de la energía que vende. Telefónica está desplegando soluciones de identidad digital descentralizada. Ninguno es un banco.
3. Esperar a que sea mainstream.
La idea de “esperar a que madure” suena prudente, pero invierte el orden de cualquier ventaja competitiva. Cuando una tecnología se vuelve mainstream, deja de ser ventaja: es coste de mesa. La diferenciación se construye en la fase en la que la mayoría todavía duda.
En el World Token Congress 2026 (Barcelona, noviembre) se reúnen los directivos que han decidido entender el terreno antes de jugarlo. Plataformas, gestoras, reguladores y casos reales de empresas que ya han movido ficha.
¿Cuál de los tres errores ves más a menudo en tu sector?