25/08/2026
La luz cálida filtrándose entre las murallas de Melilla La Vieja tiene algo mágico, pero ver a Sabrina y Cristofer recorrer sus callejones vestidos de novios llevó la sesión a otro nivel.
Hacer una postboda nos da ese lujo que el día de la boda a veces aprieta: tiempo, calma y cero prisas . Nos dedicamos a buscar rincones con encanto, jugar con los tonos dorados al atardecer y, sobre todo, dejar que la complicidad entre ellos fluyera de forma natural.
El resultado es una colección de momentos donde la historia de este lugar histórico se abraza con la suya propia. Una luz impecable, una pareja increíble y el recuerdo perfecto para cerrar su etapa de novios como se merece.
¿Pensando en hacer una sesión postboda?