29/07/2026
Hay noches en las que la luna parece recordarnos que todo tiene su momento. Que incluso cuando parece completa, sigue cambiando. Y quizá ahí reside su magia: en enseñarnos que renovarse también forma parte del camino.
Salir a fotografiarla siempre me regala unos minutos de calma. Es ese instante en el que el tiempo se detiene, el ruido desaparece y solo quedamos ella, la cámara y el silencio. Una paz difícil de explicar, pero muy fácil de sentir.
En Serendipia Fotógrafos estamos viviendo también una pequeña etapa de transformación. Un tiempo para reorganizar ideas, coger aire, aprender, ilusionarnos de nuevo y preparar todo lo que está por venir. Porque, igual que la luna, creemos que cada ciclo trae una nueva oportunidad para brillar.
Esta fotografía ha sido realizada con una Canon EOS R5 y el objetivo Sigma 150-600 mm y tratada con Photoshop, intentando capturar no solo los detalles de sus cráteres, sino también la serenidad que transmite cuando la contemplamos.
Gracias por seguir acompañándonos en cada etapa. Lo mejor está todavía por llegar.