15/08/2026
Después de oficiar tantas bodas, he aprendido algo: **el amor no habla un único idioma.** ❤️
Y si no, que se lo digan a Óliver y Camile.
Él es de Gran Canaria.
Ella, de Tailandia.
Él chapurreaba inglés.
Ella no hablaba español.
Un día, con toda la curiosidad del mundo, les pregunté:
—¿Pero… cómo os comunicáis?
La respuesta de Óliver me dejó completamente sorprendida:
—**Usando Google Translate.** 😂❤️
Y ahí estaban. A punto de casarse.
Porque sí, este es un caso bastante extremo —y, de hecho, es la primera vez que me encuentro con una pareja así—, pero después de tantas ceremonias también he tenido la suerte de oficiar bodas en las que **la pareja, las familias o los invitados hablaban diferentes idiomas**.
Y al principio puede parecer complicado.
Pero una ceremonia no se construye únicamente con palabras.
También se construye con **miradas, gestos, música, historias, silencios, emociones y tradiciones**. ✨
Por eso, para mí, una ceremonia bilingüe no consiste simplemente en traducir un texto de un idioma a otro.
Consiste en conseguir que **la historia conserve su emoción, independientemente del idioma en el que se escuche**.
Porque una barrera lingüística nunca debería impedir que alguien pueda sentirse parte de un momento tan importante. ❤️
Y cuando una ceremonia bilingüe se hace bien, no divide a los invitados entre dos idiomas.
**Los une alrededor de una misma historia.**
Y eso, al final, es lo bonito del amor.
Que, a veces, incluso con Google Translate de por medio… siempre encuentra la manera de entenderse. 😂❤️