13/06/2026
Cuando tenemos un espacio como este, sabemos que las flores tienen que acompañar, no competir.
El imponente ficus de Villa Retiro ya lo tenía todo.
Sus raíces, su fuerza, su historia.
Para Laia & Carlos imaginamos una ceremonia en blanco absoluto, como si las nubes de paniculata nacieran del propio árbol y recorrieran sus raíces. Grandes copas de cerámica llenas de hortensias blancas, nubes de paniculata, un Chester de piel que aportaba calidez y una decoración pensada para integrarse con el entorno y dejar que la magia del lugar hablara por sí sola.
Pero lo que hizo realmente especial aquella tarde no fueron las flores.
Fue ver a Laia y Carlos, una pareja maravillosa, darse el “sí, quiero” acompañados de sus tres hijos, en una ceremonia llena de emoción, sonrisas y miradas de esas que lo dicen todo.
De esas bodas que nos recuerdan que las flores son bonitas, sí, pero que lo verdaderamente importante siempre es la historia que hay detrás.
📸 Fotografia de boda