15/04/2026
En Palencia, las mujeres son conocidas como “las que no se arrodillan ante el rey” y ostentan el título de “Caballeros de Honor”. No es un error de género: es un reconocimiento ganado con sangre, fuego y un coraje extraordinario.
Mientras los hombres de la ciudad combatían lejos, en la guerra contra Portugal, las tropas del Duque de Lancáster sitiaron Palencia, convencidas de que estaba indefensa.
Pero las mujeres palentinas no se escondieron. Subieron a las murallas, se armaron con lo que tenían y defendieron su hogar con tal determinación que obligaron a las fuerzas inglesas a retirarse.
El rey Juan I de Castilla, impresionado por su valentía, entendió que el heroísmo no tiene género y les concedió un privilegio único:
— El derecho a portar la banda dorada de la Orden de la Banda
— El título perpetuo de Caballeros de Honor
— Y, quizá el más simbólico, el privilegio de no arrodillarse ante el rey 👑
Porque quien defiende su tierra con honor, camina siempre con la cabeza alta.