31/08/2026
Hay fotografías que, con el tiempo, cuentan mucho más de lo que parecía cuando las hiciste.
Estas son de cuando Sentiments todavía era casi únicamente una idea.
Antes de las flores hubo un local vacío, pintura, muebles por montar, un rótulo que acababa de llegar y un escaparate en el que algún día escribiría “Próxima apertura”.
Yo venía de un mundo bastante diferente. Había trabajado durante años en una empresa internacional, entre organización de eventos, comunicación y publicidad. Madrid, Alicante, Londres… hasta que aquella etapa terminó y llegó el momento de decidir qué hacer después.
En mi época de universidad, la botánica y la agronomía fueron mi pasión, y la idea de tener una floristería siempre había estado en algún lugar de mi cabeza.
Durante casi dos años preparé el proyecto, hice números, me formé, busqué local y fui dando forma a lo que quería que fuese Sentiments.
Poco a poco, aquel espacio vacío empezó a llenarse: primero de muebles, después de recipientes, papeles y herramientas, y finalmente, de flores.
En noviembre de 2018 abrí Sentiments.
Han pasado casi ocho años desde estas fotografías. Después llegaron los clientes, los encargos, las bodas, los momentos importantes y muchas historias que jamás habría podido imaginar.
Quizá por eso tenía sentido empezar esta serie aquí.
Antes de contar las historias de Sentiments, quería recordar cómo empezó todo.
Detrás de cada flor siempre hay una historia.