26/04/2025
"Me cerraron la puerta más de 100 veces… pero seguí tocando como si no supiera contar." 🚪🔥
Cuando empecé, nadie me tomaba en serio. Era una joven de apenas 19 años, sin experiencia en negocios, sin contactos, sin títulos de prestigio. Mi idea sonaba simple: hacer que el diseño gráfico fuera tan fácil como arrastrar y soltar. Pero para los inversionistas, eso era “demasiado básico”... o peor, “demasiado femenina”. ✏️💻
Vivía en Perth, una ciudad en Australia que casi nadie ubica en el mapa de las startups. Mandé cientos de correos a Silicon Valley. Me ignoraban, me decían que no era el momento, que nadie necesitaba otra herramienta de diseño. Escuché más de 100 veces la palabra "NO", hasta que ya no sabía si dolía más… o si simplemente me estaba acostumbrando. 📉📬
Un día, sin capital, sin oficina, y con la presión de todo en contra, decidí seguir con mi novio como único socio. Aprendimos a programar, a hacer marketing, a fracasar… todo al mismo tiempo. Una vez nos quedamos sin dinero y vivíamos con lo justo, durmiendo en casas prestadas. Pero nunca solté la idea. Porque sabía que alguien, en algún lugar del mundo, estaba necesitando algo como Canva. 🛌💔
Hasta que llegó el sí. Y no fue un sí cualquiera. Fue el sí que nos permitió lanzar Canva. Hoy, millones de personas usan la plataforma en todo el planeta. Pero lo más increíble no es eso… es saber que todo empezó con alguien que no sabía cómo empezar, pero aún así no paró. 🌎🚀
"No se trata de cuántas veces te dicen que no… sino de cuántas veces estás dispuesta a seguir actuando como si ya fuera un sí." 💬💪
–Melanie Perkins