05/06/2026
Hay personas que llegan a nuestra vida para quedarse, para convertirse en refugio, en consejo y en una presencia constante a través de los años. Katherine Monge ha sido para mí mucho más que una amiga; ha sido una hermana de la vida durante más de 22 años, una compañera de camino que ha estado presente en los momentos importantes, brindando apoyo, guía y una amistad que el tiempo solo ha hecho más valiosa.
Estas fotografías son el reflejo de algo muy especial: el encuentro entre dos pasiones. Con su talento y sensibilidad artística, Katherine logró capturar no solo imágenes, sino también emociones, historias y una parte de lo que soy. Por eso hoy quiero expresarle mi más profundo agradecimiento y mi admiración sincera. Gracias por caminar a mi lado, por creer, por crear y por recordarme que el arte tiene la maravillosa capacidad de transformar momentos en eternidad.