11/06/2026
Hay regalos que esta profesión me da y que no tienen precio.
Un día acompaño a una pareja a planear el inicio de su historia juntos; veo el anillo de compromiso, luego los anillos de matrimonio y soy testigo de uno de los días más importantes de sus vidas. Y, con el tiempo, tengo el privilegio de seguir viendo cómo ese amor crece, se fortalece y se transforma en familia.
Hoy, al ver estos anillos junto a la primera imagen de su bebé, mi corazón se llena de gratitud. Qué bendición tan grande poder ser parte de momentos tan significativos y seguir celebrando, aunque sea desde la distancia, los nuevos capítulos de quienes un día confiaron en mí para acompañarlos en su boda.
El amor sigue escribiendo su historia, y qué hermoso es poder verla crecer. 🤍 C+A