05/05/2025
¿Dónde empieza realmente la música electrónica?
Antes del techno, del acid, del house…
Antes del Moog, de Kraftwerk o Wendy Carlos…
Hubo dos momentos clave que lo cambiaron todo.
1920. Rusia. Un joven físico llamado León Theremin crea el primer instrumento electrónico de la historia:
el Theremin.
Un aparato que se toca sin contacto físico, solo moviendo las manos cerca de unas antenas.
Pura magia electromagnética.
Einstein fue a verlo en persona. Lenin le pidió uno para el Kremlin.
Y los músicos clásicos… lo odiaron.
Era el principio del caos, y de la revolución sonora.
Pero mientras el Theremin flotaba entre la ciencia y el arte…
En 1948, en Francia, Pierre Schaeffer da un paso más allá:
nace la Música Concreta.
No partía de partituras, sino de sonidos grabados de la vida real: trenes, pasos, motores, voces, objetos.
Manipulados con cinta magnética, recortados, invertidos, acelerados.
El sonido se convirtió en materia prima, como si el universo entero fuese un sintetizador esperando ser sampleado.
Theremin nos dio el primer grito eléctrico.
Schaeffer nos enseñó que todo podía ser música.
Y a partir de ahí, nada volvió a sonar igual.