07/08/2026
William Orbit: el productor que hizo historia para otros y terminó sepultado por su propia obra
William Orbit murió a los 69 años, después de una carrera atravesada por una paradoja difícil de resolver: fue mucho más conocido por lo que hizo con otros artistas que por la música que publicó bajo su propio nombre. Su trabajo como productor terminó convirtiéndose en su legado más visible, incluso cuando él mismo sabía que su obra de autor había quedado en segundo plano.
Orbit empezó lejos de los grandes estudios. A comienzos de los años 80 grababa en un estudio casero instalado en Centro Iberico, un edificio ocupado por anarquistas españoles en Notting Hill, junto al Grand Union Canal. Allí nació parte del material de Torch Song, proyecto que llamó la atención de Richard Law, ejecutivo de A&R de I.R.S. Records. En 1981, Law llevó su música a Miles Copeland, el empresario que había descubierto y manejado a The Police.
El contrato con Copeland permitió que Orbit construyera el estudio que quería. Así nació Guerilla, un espacio que terminaría siendo mucho más importante para la historia de la música electrónica británica de lo que podía imaginarse en aquel momento.
Su primer gran éxito tampoco llegó como artista electrónico de culto. Fue una canción satírica y cómica contra Margaret Thatcher. Después aparecieron Bassomatic, el sello Guerilla y la serie Strange Cargo, discos en los que Orbit desarrolló una identidad propia basada en la electrónica, la ambient music, el house y una sensibilidad pop que terminaría convirtiéndose en su principal herramienta profesional.
Entonces llegó Beth Orton. Y después, Madonna.
En 1998, Orbit produjo Ray of Light, el disco que transformó la relación de Madonna con la electrónica y le dio una nueva dimensión artística y comercial. El álbum vendió millones de copias, ganó premios y se convirtió en uno de los trabajos fundamentales de la carrera de la cantante. Para Orbit, fue también el punto de inflexión definitivo: desde entonces, su nombre quedó asociado a una de las grandes reinvenciones del pop de finales del siglo XX.
Después llegaron Blur, All Saints, U2, Britney Spears y P!nk, entre otros.