07/10/2026
Sí, uso inteligencia artificial. 😂
Estamos en el siglo XXI… ¡¿cómo no la voy a usar?!
Me ayuda muchísimo.
A veces a organizar una idea, a encontrar una mejor manera de redactar algo, a ordenar toda esa información que tengo dando vueltas en la cabeza…
Pero hay una parte de mi trabajo en la que la IA puede acompañarme, pero no reemplazarme.
Porque antes de escribir una ceremonia, yo tengo que leer a dos personas.
Escucharlas.
Entender lo que dicen… y muchas veces también lo que no dicen.
Tengo que encontrar ese detalle que para alguien más podría pasar desapercibido y pensar:
“Aquí hay algo.”
De ahí nacen mis símbolos.
De ahí nace la profundidad con la que quiero hablarle a cada uno.
De ahí decido qué contar, qué no contar, qué transformar, qué convertir en un ritual y qué merece simplemente unas palabras.
La IA puede ayudarme a redactar una idea.
Pero la idea… primero tiene que existir.
Y esa parte nace de mí:
de mi creatividad, de mi intuición, de mi capacidad de leer a las personas, de las horas que paso conociendo sus historias y, sobre todo, del amor y la intención con los que hago cada ceremonia.
Así que sí: uso IA y me encanta tenerla como herramienta.
Pero todavía no he encontrado el botón que diga:
“Conoce profundamente a estos dos seres humanos, emociónate con su historia, descubre lo que los hace únicos y crea algo que solo podría existir para ellos”. 😂
Ese botón todavía me toca a mí.
Y ahora te pregunto a ti:
¿Qué parte de tu trabajo sientes que ninguna inteligencia artificial podría reemplazar?