10/05/2026
Cuando te conocí, aun sin tener nada, tus manos acariciaban como quien siempre cuida; tus palabras sonaban como quien siempre guía; tus besos sanaban más que la “colita de rana”; y amabas como quien espera en las noches hasta que todos estén en casa para poder descansar…
La única diferencia entre hoy y cuando te conocí es que ahora hay más desorden y más pañales… porque siempre has sido mamá.
Mamá que ama, que sacrifica, que intercede, que protege, que guía, que sostiene y que une en todo tiempo.
Las lágrimas en mis ojos son solo un pequeño reflejo de todo lo que significa tenerte en mi vida: sonreír por el hogar que me has dado, agradecer por el cuidado que nos brindas, pero sobre todo, disfrutar de la luz del Señor que portas en cada parte de ti.
Te amo.
Qué afortunados somos… qué afortunado soy.
El Señor me dio por esposa a su hija más valiente, más hermosa, más brillante, más audaz, más glamorosa y más sabia…
A su hija conforme a Su corazón.
Amada mía, feliz día de la mamá. 🦁