24/08/2020
“Si hay fe, las cosas imposibles se vuelven posibles” esta fue la última frase de los votos del novio y no habría mejores palabras para definir lo que sucedió ese día.
Comenzamos a planear la boda varios meses atrás, teníamos cada detalle calculado, de pronto, un mes antes, debido a la pandemia todo cambió, nos enfrentarnos a la incertidumbre, pero junto a los novios decidimos llenarnos de esperanza, tuvimos que darle un giro de 180 grados a la boda, comenzamos la planeación con la mente abierta a todas las ideas, seguros de poder hacer de lo ordinario algo extraordinario.
El reto, una vez definida la nueva fecha contamos con 18 días calendario para realizar una boda en un tipo de formato totalmente diferente, encontrar aliados profesionales que creyeran en el proyecto y que unidos podríamos hacer la primera boda auto cinema de Latinoamérica.
Crear una experiencia para los novios y sus invitados, que incluía la invitación (actuada por los novios), la bienvenida de los invitados al lugar, la entrega de los alimentos, palomitas de maíz, todo lo que nos permitiera hacerlos sentir en una boda de película, y finalmente cuidar a todos los involucrados cumpliendo con los protocolos de bio seguridad.
La boda se realizó exitosamente en un Hangar espectacular, curiosamente el mismo lugar en el que un año atrás Daniel le propuso matrimonio a Katherine.
Trabajar para y , fue un honor para nosotros y una experiencia increíble, los admiramos y honramos, ellos mantuvieron la fe y sembraron esperanza, en medio de este tiempo, el amor salió triunfante.
@ Aeropuerto Guaymaral