24/10/2020
Masturbarse no tiene nada de malo, y que es un absurdo ocultar su cotidianidad". "Si la masturbación es un tabú las formas de hacerlo lo son aún más. Aun nos cuesta hablar de juguetes y, por supuesto, casi parece una atrocidad cualquier cuestión que se salga de lo "normal" como, por ejemplo, utilizar libricantes ,vibradores o consoladores
Pero tal y como sucede con las fantasías sexuales, no hay que confundirlas con los fetiches ni avergonzarse por tenerlas: son producto de la imaginación de cada persona y, por tanto, normales y recurrentes a lo largo de nuestra vida sexual. Por ello,
Hablar sobre el auto-placer no debería dar vergüenza sino todo lo contrario: explorar, disfrutar y dar respuesta a preguntas tan normales como "¿Debo llegar siempre al orgasmo?" "¿Por qué tengo problemas con la erección?" o "¿La penetración duele?", es la mejor forma de descubrirse a uno mismo y, de esa forma, disfrutar del s**o en su plenitud y descubrir todos "la masturbación nos brinda autoconocimiento sexual: qué nos gusta y qué no, cómo es nuestro cuerpo, cómo nos sentimos...". Además, asegura que "si no nos conocemos a nosotros mismos, difícilmente nos va a descubrir el otro. Esto nos ayuda a evitar la frustración de delegar la satisfacción sexual en la pareja y a disfrutar más cuando estamos acompañados".
A ello hay que sumar que la masturbación previene problemas sexuales en el futuro. "Diariamente en consulta los terapeutas vemos una relación directa entre las personas que no disfrutan de sus cuerpos y distintas disfunciones sexuales como la anorgasmia, el bajo deseo sexual, la disfunción eréctil, la ey*******ón precoz, el vaginismo, etc."