20/05/2026
¿ Saben porque muchos profesionales gastronomicos desaparacen después de los 50 años ?
No es porque fueron perdiendo profesionalismo o excelencia, sino porque el empresario moderno dejo de cuidar a quien le dio vida a la gastronomía.
A los 20 años la gastronomía es todo pasión y emoción, cuando se llega a los 50, cada esfuerzo, cada servicio infinito, cada noche sin dormir y cada problema que se esconde detrás de un “esta todo bajo control”, deja cicatrices invisibles se llega a un momento donde el verdadero lujo no es el éxito sino la tranquilidad, por eso a todas las personas que hoy hacen gastronomía ya sea como empleados o convertidos en empresarios, sin ser gastronómicos, les digo respeta al viejo gastronómico, ellos fueron sobreviviendo a un mundo que pocos realmente conocen, sus códigos, sus voces, respeten las propinas , respeten el “ marcha “ o “ voy atrás” es indispensable para mantener viva a la gastronomía.
No hay que mantenerla viva por sentimentalismo, sino por la industria misma. Los clientes van a ver el plato, la foto o la fiesta super animada y así debe ser, el gastronómico debe saber que los clientes nunca deben notar nuestra ansiedad, nuestros dolores físicos, las noches sin vida social, los problemas escondidos muchos menos la cantidad de años de sacrificar familia por trabajo.
El gastromico en la industria de hoy esta siendo reemplazado por alguien mas rápido, mas barato y mas joven pero sin la actitud necesaria para vender el producto, no buscan gastronómicos, las búsquedas se basan en personas instagramables, es cruel y lamentable que el empresario priorice la utilidad sobre el buen servicio o crea que la imagen vende mas que la experiencia y la calidad gastronómica. Antes éramos contratados por experiencia, disciplina y técnica pero hoy prefieren reels virales, foodies, marketing y apariencia antes que un producto con verdadera identidad gastronómica, de lo que no se dan cuenta es que solo se destacan las empresas que usan las tecnologías actuales con una fuerte identidad gastronómica.
Por eso los gastronómicos viejos no desaparecemos, sino que nos volvemos silenciosos, porque se llega a un punto donde no tenemos la necesidad de gritar lo que sabemos, porque entendemos que sabemos mucho mas que el peloton de influencer que contrata la empresa para atender a sus clientes.