05/04/2015
Las pequeñas dosis de Botox se usan para debilitar y paralizar músculos o bloquear nervios. Al aplicarlo a una parte específica de tu rostro, el músculo deja de recibir las señales nerviosas y al debilitarse ya no le permite contraerse. Por lo mismo, los músculos de tu rostro en esa área, se relajan y así hacen que las arrugas y las líneas se suavicen.
El lugar en donde se aplica más frecuentemente es en la frente, en el ceño (para las líneas entre tus cejas), en el cuello y alrededor de los ojos (para las “patas de gallina”),