21/04/2026
Gracias a Luis Puenzo pude cumplir mi sueño de estrenar en Buenos Aires (Cine Gaumont) mi primera película. El plazo para ello había caducado por la pandemia y, al ir a la plataforma cine.ar, ya no iba a poder exhibirse en una sala. Pedí una prórroga, pero en el INCAA me dijeron que era una gestión excepcional pero casi imposible de autorizarse. Y que el único que podía hacerlo era el entonces Presidente del Instituto. Le pedí a Nicolas Batlle (vice) el mail de Presidencia y escribí no solo por lo mío sino también transmitiendo la emoción que sentí al ver LA HISTORIA OFICIAL a los 15 años y del festejo del Oscar como si fuera un anticipo del Mundial 86. También conté que toda mi vida había soñado con al menos un día tener un afiche con mi nombre como director en un cine. Dejé en sus manos el tema con una esperanza leve, pero con la consigna de que no hay peor gestión que la que no se intenta. Una semana después, me llamó una secretaria y me dijo que cuando abrieran las salas iba a poder lograr mi deseo. Aunque lo invité, el ganador del primer Oscar argentino no fue al estreno (sí el vicepresidente Batlle). Pero aún así, le agradecí la chance en mi discurso y lo vuelvo a hacer ahora que hoy me enteré que ha partido de este mundo. Gracias, Luis Puenzo.
En estas fotos estoy con mis tres hijos, mi mujer, mi madre y mi hermana. Pero también fueron grandes amigos y conocidos más los miembros de mi equipo técnico que viven en Buenos Aires. Definitivamente, ese 5/8/2021 fue uno de los días más felices e importantes de mi vida.